El director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, cree que el coche bomba que ETA hizo estallar el viernes junto al cuartel de la Guardia Civil de Calahorra (La Rioja) contenía unos 70 kilogramos de material explosivo y que en el atentado participaron "varios individuos".
En declaraciones en el hospital comarcal de Villajoyosa (Alicante) tras visitar a un agente de la Policía Nacional herido esta madrugada al ser disparado por dos delincuentes en Benidorm, Mesquida ha explicado que todavía "es pronto para determinar la composición" del explosivo.
Ha añadido que ahora los expertos proceden a analizar el contenido de las cámaras de vigilancia de la zona donde se produjo el atentado y a seguir "otras líneas de investigación", aunque parece ser que "fueron varios individuos" los que participaron en la colocación del coche-bomba.
También se ha referido a la pareja dueña del vehículo utilizado por ETA para cometer el atentado, hallada por la policía autónoma vasca en un monte de Álava, y ha apuntado que "han aportado algo de información", aunque ha evitado ofrecer más detalles.
Comando Vizcaya
Según fuentes de la lucha antiterrorista, el ataque podría ser obra del comando Vizcaya. Las fuerzas de seguridad creen que este comando, el más activo desde el fin de la tregua, es el responsable de la colocación el sábado de un coche bomba junto al cuartel de la Guardia Civil de Calahorra.
Es la principal hipótesis que manejan los investigadores, que analizan las grabaciones de las cámaras de seguridad con las que cuenta el cuartel, contra el que ETA colocó esta cantidad "media-alta" de explosivos.
El cuartel apenas sufrió daños, pero sí los edificios y locales colindantes, además de varios coches.
Las cámaras de seguridad han grabado al terrorista que aparcó el coche-bomba, pero los investigadores creen que en esta acción le pudieron acompañar otros dos etarras, que formarían parte de la infraestructura de ETA en Vizcaya, que parece "consolidarse" como estable.
Un comando que las fuerzas de seguridad consideran que sería el autor de más de la mitad de las acciones de la banda desde el fin de la tregua y que opera no sólo en Vizcaya, ya que, según fuentes de la lucha antiterrorista, podría haber participado también en otras acciones en Guipúzcoa y Logroño.
Las fuerzas de seguridad creen que este grupo estaría integrado por los liberados (a sueldo de la banda) Jurdan Martitegi y Arkaitz Goikoetxea, que contarían con el apoyo de una red de legales (no fichados por la Policía).
La imagen de Martitegi, quien tiene una altura cercana a los dos metros, aparece desde finales del pasado mes de febrero entre las fotografías de los terroristas más buscados.
Solicitudes de indemnización
La Delegación del Gobierno en La Rioja ha recogido un total de 490 solicitudes de indemnización de los vecinos afectados por el coche bomba, la mayoría por daños en pisos de la zona.
Según ha detallado la Delegación en una nota, aunque ninguno de los edificios afectados presenta daños estructurales, hay cinco inmuebles cercanos al lugar de la explosión que no podrán ser ocupados hasta su completa rehabilitación.
De las 490 solicitudes presentadas entre ayer y esta mañana, hay 294 sobre desperfectos sufridos en viviendas, 90 en locales comerciales o bajos, 30 en vehículos y una de ellas en las oficinas de la ONCE, entre otras.
La unidad de Protección Civil de esta Delegación del Gobierno proporciona información y aclara todas las dudas de los vecinos afectados para solicitar al Estado las indemnizaciones destinadas a reparar los daños producidos en sus posesiones.

