A las 12.30, dos horas después de que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, llegase al Palacio de La Moncloa con el objeto de ofrecer al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, una propuesta de proceso de diálogo que concluya con un acuerdo similar al de Downing Street, que sentó las bases para un proceso de paz en Irlanda del Norte, la reunión ha terminado.
Ibarretxe, quien acudió al encuentro con la "mano tendida" para iniciar dicho proceso, ha planteado al presidente que se debe basar en dos cuestiones fundamentales: en la apertura de un proceso de paz y de otro proceso de diálogo político.
El lehendakari, quien calificó de "correcto" que Zapatero le advirtiese tras su anuncio de plan soberanista que "le iba a escuchar, pero que también me va a oír", ha acudido al encuentro con un optimismo que contrastaba con la predisposición del presidente del Gobierno.
De hecho, Zapatero, quien ha estrechado la mano del lehendakari en un breve posado en la escalinata del Palacio, ya anunció el lunes que "alguien que no puede (convocar un referéndum), no lo hará", y relacionó la iniciativa de Ibarretxe "con las elecciones y con quién ha de ser el candidato del PNV".
El presidente, quien ni siquiera considera una propuesta la iniciativa de Ibarretxe, sino una mera idea, garantizó que en España no se va a realizar ninguna consulta que no respete la legalidad constitucional y estatutaria, y que se lo comentará "cordialmente" en la reunión de este martes.
"Antes de buscar el nuevo pacto entre Euskadi y el Estado, Ibarretxe debe lograr un acuerdo entre vascos", matizó el presidente, quien insistió en que una consulta como la que propone Ibarretxe no es posible porque no es legal y porque no tiene instrumentos para llevarla a la práctica.
"Choca con la Constitución"
En términos similares se expresó el lunes el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, quien afirmó que Zapatero comunicará al lehendakari que la consulta que propone "no se va a celebrar" porque "choca" con la Constitución, la realidad y la razón política.
Según Blanco, el presidente del Gobierno recibirá al lehendakari porque "es su obligación" y porque el Ejecutivo "ejerce el respeto institucional".
A preguntas de los periodistas Blanco descartó que el presidente vaya a dar "portazos a nadie; al revés, abre las puertas de La Moncloa para escuchar a la gente y lo único que hace es cumplir con el Estado de Derecho, con la Constitución y con la Ley".
Por su parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, exigió al presidente del Gobierno que le diga que "no" al lehendakari "por convicción" y no "por miedo a perder las elecciones".
Colaboración
La última reunión entre Zapatero e Ibarretxe tuvo lugar el pasado 20 de junio, dentro de la ronda de contactos que inició el presidente del Gobierno con los líderes políticos para analizar el futuro de la política antiterrorista tras anunciar ETA que rompía su "alto el fuego permanente".
Tras aquel encuentro, Ibarretxe ratificó a los medios de comunicación en La Moncloa que mantenía su compromiso de celebrar una consulta popular en esta legislatura.
Garantizó a Zapatero su colaboración "máxima" para preservar la seguridad frente al terrorismo, pero rechazó también lo que denominó "viejas fórmulas del pasado", en referencia a la ley de partidos y a la política penitenciaria.
El Gobierno se limitó a recordar entonces que las reivindicaciones del lehendakari -derogación de la ley de partidos y referéndum- ya eran conocidas, como lo era el rechazo del Ejecutivo central a las mismas.




