La quema de imágenes del Rey por parte de grupos independentistas catalanes ha escrito un nuevo episodio este viernes. En esta ocasión el escenario de la protesta fue el Casinet de Hostafrancs en Barcelona, en donde un centenar de personas se concentró para manifestar su rechazo a la Monarquía.
Tres de los participantes, que se identificaron con nombres y apellidos ante los concentrados, quemaron dos imágenes del Rey y otra donde aparecían los Decretos de Nueva Planta, firmados por Felipe V durante la Guerra de Sucesión, según informó el portavoz de Alerta Solidaria, Martí Mayoral.
La concentración se realizó tras el acto Yo también soy antimonárquico, en el que participaron la historiadora Eva Serra, el primer imputado por injurias a la Corona por quemar fotografías del Rey el pasado 13 de septiembre, Jaume Roura, el propio Mayoral y Jesús Artiola, quien interpuso una querella popular hace cinco años contra el Rey ya que, según explicó Mayoral, en unas declaraciones "negaba el genocidio cultural y lingüístico contra Catalunya".
Mayoral explicó que esa querella "no prosperaba" y que, por contra, Artiola fue acusado de "injurias graves a la Corona". El portavoz afirmó que el caso actualmente está "archivado, pero no hay absolución".
Quema de reyes
Casi en paralelo, varias decenas de personas se concentraron en la Plaza del Rey de Madrid para protestar por la "cruzada contra cualquier expresión crítica hacia la monarquía".
Pasadas las 21:30 horas, los participantes en esta convocatoria anónima, que se ha hecho por correo electrónico, desplegaron cuatro banderas republicanas y quemaron fotocopias con imágenes de los reyes de la baraja española, del rey León, del rey Arturo, de Pelé o de Elvis Presley.
En la convocatoria, se señalaba que "la cruzada contra cualquier expresión crítica contra la monarquía" se evidenció con "el secuestro y enjuiciamiento de la revista "El Jueves" por un chiste sobre la Corona, la persecución de las personas que quemaron una foto de los Reyes y la identificación posterior de la gente que realizó otra quema colectiva de fotos".
El texto indica que "estos episodios suponen una amenaza para la libertad de expresión", por la persecución de toda posibilidad de cuestionar a la monarquía.
Durante el acto se han coreado consignas como "España mañana será republicana", "Viva la República", "Libertad de expresión", "Fuera los príncipes azules", "Los reyes son los padres" y "Marichalar, trabaja en 'Toy's R us'".
Gabriel Villanueva ha leído su poema "Polvo y ceniza", y muchos de los asistentes se han colocado "coronas" de color blanco en sus cabezas.
Al comienzo del acto, una decena de personas han proferido algunos insultos y han gritado "Viva España", "Viva el Rey", "España una y no 51", "Amigos de ETA" y "Etarras" contra los asistentes en la protesta republicana, que han replicado "Vosotros fascistas, sois los terroristas" y "No hay dos sin tres. República otra vez".
Retirada de la foto
En medio de esta polémica por la quema de fotografías del Rey, el Ayuntamiento de Berga (Barcelona), gobernado por CiU, retiró el cuadro del Rey de la sala de plenos y lo sustituyó por un escudo de la ciudad, tal y como obligaba una moción aprobada el pasado 6 de setiembre con el apoyo de los concejales de CiU, de la CUP -independentistas- y el de ERC.
Dicha moción, que se sacó adelante con la abstención del PSC y el voto en contra del PP, argumentaba que "la Monarquía va en contra de los principios democráticos" y, por esta razón, "la fotografía del Rey debía retirarse de la sala de plenos".
El pleno del viernes aprobó otra moción de la CUP de apoyo a los imputados por la quema de fotos, de condena contra las diligencias abiertas por la Audiencia Nacional, a la que se califica como "tribunal de excepción", y en la que también se critica al conseller de Interior, el ecosocialista Joan Saura, por actuar en "connivencia" con la Audiencia.
La moción salió adelante con los votos a favor de la CUP y ERC y la abstención del resto de grupos (CiU, PSC y PP), según han informado fuentes municipales.
El alcalde de la ciudad, Juli Gendrau (CiU), ha quitado importancia al asunto —en declaraciones a EFE— y ha indicado que si "por imperativo legal" deben rectificar lo harán, y ha remarcado, en este sentido, que no quieren cometer "ningún daño que pueda perjudicar a Berga ni al resto de Cataluña".

