El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró este sábado que los cuatro presuntos etarras detenidos hoy en Cahors (Francia) -uno de ellos lugarteniente de Txeroki, jefe del aparato militar de ETA- preparaban en la vivienda donde fueron arrestados un atentado con coche-bomba.
De hecho, las Fuerzas de Seguridad del Estado están convencidas de que la vivienda de Cahors (Francia) en la que hoy fueron detenidos cuatro etarras -incluido Luis Ignacio Iruretagoiena Lanz, considerado el máximo experto en explosivos de ETA- era la "fábrica" de coches-bomba de la banda. "Ahora estaban preparando uno", aseguró Pérez Rubalcaba
Prueba de ello, entre el material encontrado en la vivienda había treinta detonadores, una bomba-lapa con medio kilo de pentrita, dos calentadores de agua modificados y dotados de un detonador, 200 kilos de pólvora de aluminio, 150 kilos de nitrato de amonio y otras cantidades de pentrita, así como otras armas cortas y largas.
Además, los arrestados tuvieron una "participación decisiva" en el atentado de la T-4 del aeropuerto madrileño de Barajas y en el frustrado del pasado sábado en Castellón.
Así lo manifestó el ministro en rueda de prensa para informar de los detalles de la operación llevada a cabo por la Guardia Civil y las fuerzas de seguridad francesas en Cahors, cerca de Toulouse, y que ha permitido la detención de Ander Múgica Andonegi, José Luis Iruretagoiena Lanz, Alaitz Aramendi Jaunarena y Oihan Barandalla Goñi.
Dos dirigentes
El ministro destacó la detención de Iruretagoyena Lanz, Suni, de 50 años, el máximo experto en fabricación de explosivos que tenía ETA "hasta ahora" y de Oihan Barandalla Goñi, de 31 años, de quien Rubalcaba dijo que era "lugarteniente del jefe del aparato militar de ETA" Garikoitz Aspiazu Rubina, Txeroki.
El tercer detenido es Ander Múgica Andonegi, del que Interior cree que es uno de los presuntos etarras que abandonaron un coche con 115 kilos de explosivos en la localidad onubense de Ayamonte el pasado junio y también quien huyó de un taxi en Castellón en cuyo interior dejó explosivos ante la presencia de un control policial.
El operativo es fruto de la investigación a raíz de la detención de Antonio Aranibar el pasado 2 de julio cuando iba a entrar en España desde Francia con un coche bomba.
La cuarta detenida es Alaitz Aramendi Jaunarena, de 29 años, en paradero desconocido desde 2005.
Con estos arrestos, se elevan a 26 los arrestados a ambos lados de la frontera desde que en junio ETA anunció el fin del alto el fuego decretado en marzo de 2006. Desde que se declaró la tregua esa cifra es de 96 y de 237 desde el principio de la legislatura, según Interior.
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Laboratorio de explosivos
La vivienda donde estos etarras han sido arrestados era un "laboratorio" destinado a la fabricación de explosivos, según han informado a Efe fuentes francesas de la investigación.
En la vivienda, los agentes franceses han encontrado todo tipo de material empleado para la fabricación de explosivos, como detonadores y pólvora.
El registro de la vivienda, que poco después de mediodía no había terminado, se llevaba a cabo en presencia de los cuatro detenidos, que serán interrogados a continuación en dependencias policiales, según las fuentes, que precisaron que la operación continúa abierta.
Según la legislación francesa los cuatro pueden permanecer en manos de la Policía hasta 96 horas para ser interrogados, antes de ser puestos a disposición de la Justicia.
"Explosiones enormes"
Los detenidos tenían en su poder dos recipientes adecuados para llenarlos con hasta doscientos kilos de explosivo cada uno, según el fiscal adjunto antiterrorista de París, Jean-Michel Bourles. El magistrado ha declarado que la casa había sido alquilada hace algunas semanas por los detenidos y contenía "todo lo necesario para crear cargas explosivas importantes que podían provocar explosiones enormes".
Además, aseguró que todo el grupo participó en el secuestro de un matrimonio de turistas españoles y su hijo la semana pasada, a quienes robaron una caravana que hicieron explotar más tarde en la provincia de Castellón (este) cuando se sintieron acosados.
Para el experto judicial anti-terrorista esta operación "va a generar una desorganización del aparato de ETA durante un tiempo. Por contra, es evidente que ETA tiene la costumbre de volver a formar muy rápidamente a otras personas para ese tipo de misión", en alusión a la preparación de explosivos. EFE




