Josep Piqué, presidente del PP catalán hasta hoy.
Efe Barcelona
Ex ministro de Industria y Energía, de Ciencia y Tecnología, de Asuntos Exteriores, portavoz del Gobierno y, finalmente, presidente del Partido Popular Catalán (PPC) —desde junio de 2006—. Son muchos los cargos y las batallas políticas en las que se ha visto inmerso Josep Piqué Camps, recién dimitido de su cargo en Cataluña .
Sin embargo, a este barcelonés nacido en 1955 y que militó durante la Transición en el partido de los comunistas catalanes (PSUC) se le recuerda, básicamente, por sus encontronazos con la directiva nacional del PP.
Bien conocida es la tensa relación que ha mantenido Piqué a lo largo de los últimos años con el secretario general del partido, Ángel Acebes.
Acebes y Zaplana, el pasado
Un buen ejemplo se produjo en julio de 2005, cuando el líder catalán afirmó que "los mensajes que el PP traslada a la sociedad no pueden llegar sólo a través de Ángel Acebes y Eduardo Zaplana, porque su imagen se vincula al pasado". El hasta hoy líder popular catalán tuvo que pedir perdón.
En noviembre de ese mismo año, el ahora eurodiputado del PP Jaime Mayor Oreja dijo que "hoy por hoy tenemos la herencia de ETA y la herencia de Pujol. La primera es el plan Ibarretxe, y la otra es la posibilidad de que ERC sea el árbitro del gobierno de Cataluña, y entre la herencia de ETA y la herencia de Pujol hay más conexión que entre ETA y Pujol".
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Estas palabras no sentaron bien a Piqué, quien al día siguiente tildó de "error" comparar la situación de Cataluña con la del País Vasco. El 6 de noviembre admitió abiertamente que Mayor Oreja "nos ha roto una línea estratégica en nuestra campaña electoral".
El conflicto del Estatuto catalán
Los mismos protagonistas se volvieron a enfrentar en enero de este año, cuando Mayor Oreja equiparó la reforma del Estatuto catalán con el plan Ibarretxe y Piqué le replicó que "creo que no hay comparación posible, afortunadamente para los catalanes, entre el plan Ibarretxe, que es un disparate desde cualquier punto de vista, y el proceso que se está siguiendo en Cataluña, al menos hasta ahora".
De hecho, su rechazo a la política de su partido en referencia al Estatuto catalán le empujó a dimitir hace ahora 18 meses. Sólo la intervención del líder popular, Mariano Rajoy, le hizo cambiar de parecer.
A todos estos episodios se deben sumar el apoyo del PPC al retorno de los papeles de Salamanca o bien la estrategia del PP en las últimas elecciones generales de centrarse en la crítica a ERC, una estrategia que Piqué no compartió por creer que contribuiría a alimentar a la formación republicana.





