Barack Obama responde este miércoles a las preguntas a la prensa.
EFE Chicago
El precandidato demócrata a la Casa Blanca, Barak Obama, reconocido crítico a la pena de muerte, afirmó el miércoles que se opone a la decisión del Tribunal Supremo, por la que dictaminó que la pena de muerte no puede aplicarse como castigo en casos de violación de menores, pronunciándose por primera vez en más de 30 años sobre si un delito distinto al de asesinato puede ser castigado con la ejecución, en especial la violación de menores la víctima no muere.
"He dicho muchas veces que la pena de muerte debería aplicarse en muy pocas circunstancias, para los peores crímenes", aseguró el candidato, aunque añadió que cree que "la violación de un niño pequeño, de 6 u 8 años, es un crimen espantoso, y si un estado decide que bajo unas circunstancias bien delimitadas y estrechas la pena de muerte es al menos potencialmente aplicable, eso no viola nuestra Constitución".
El principal tribunal del país dictaminó, tras una votación que se saldó con un resultado de 5 frente a 4, que recurrir a la pena de muerte para castigar el delito de violar un menor infringe la prohibición constitucional de imponer castigos dolorosos innecesarios o extraordinarios ('cruel and unusual punishments').
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En nombre de la mayoría del Tribunal, el juez Anthony Kennedy escribió que la Constitución prohíbe que un estado imponga la pena de muerte como castigo de un delito de violación de menores si el crimen no ha resultado, y no tenía intención de resultar, en la muerte de la víctima.
La decisión del Supremo supone una victoria para Patrick Kennedy, de 43 años, del estado de Louisiana, quien recurrió su sentencia de muerte por haber sido encontrado culpable de violar a su hijastra de 8 años en 1998.






