Firma de la última reflexión de Castro en la edición digital de 'Juventud Rebelde'.
ADN.es
Tras el anuncio comentadísimo de su renuncia, Fidel Castro ha callado y ha observado. Y, según confía en la última de sus reflexiones que ofrece a los lectores de todo el mundo cada vez que le apetece, se ha reído mucho.
Esta vez, el futuro ex Comandante pensaba esperar un poco más antes de escribir, pero no pudo contenerse porque, dice, "Hay que abrir fuego ideológico sobre ellos [Estados Unidos]".
Demócratas y republicanos
Los primeros tiros van dirigidos a los candidatos demócratas. Fidel cuenta que disfrutó "observando la posición embarazosa" de los precandidatos a la Presidencia de Estados Unidos, pues "se vieron obligados uno por uno a proclamar sus inmediatas exigencias a Cuba para no arriesgar un solo elector" (en el debate).
"Ni que yo fuera Premio Pulitzer interrogándolos en la CNN sobre los más delicados asuntos políticos e incluso personales, desde Las Vegas, donde reina la lógica del azar de las ruletas de juego y adonde hay que asistir humildemente si alguien aspira a presidente", opina Castro en el artículo publicado en los periódicos oficiales de la isla.
Refiriéndose al "adversario", uno de los substantitos que utiliza para calificar a Estados Unidos, el mandatario destaca que "medio siglo de bloqueo les parece poco", y señaló que el cambio que piden los opositores al régimen debería producirse no en la isla, sino en EEUU, ya que "Cuba cambió hace rato y seguirá su rumbo dialéctico". En su opinión, cuando desde Estados Unidos se pide el cambio en Cuba, en lo que "en el fondo piensan" es en la "anexión".
"¡Cambio, cambio, cambio!, gritaban al unísono [...]. ¡Anexión, anexión, anexión!, responde el adversario; es lo que en el fondo piensa", escribe Castro.
Castro tampoco se olvidó de su archienemigo del momento, George W. Bush. Hace mención a lo ocurrido el día en que se conoció su renuncia, cuando el ex presidente estadounidense George Bush respaldó la candidatura de John McCain a la Casa Blanca, mientras "Bush hijo, en un país de África donde nadie conoce lo que hace allí", dijo que la noticia en Cuba era el inicio del camino de la libertad en la isla, lo que Castro entiende "la anexión decretada por su gobierno".
Europa no se libra
Enlaces recomendados
El presidente cubano acusa a las "menguadas potencias europeas aliadas a ese sistema" de proclamar "las mismas exigencias". "A su juicio había llegado la hora de danzar con la música de la democracia y la libertad que, desde los tiempos de Torquemada, jamás realmente conocieron. El coloniaje y el neocoloniaje de continentes enteros, de donde extraen energía, materias primas y mano de obra baratas, los descalifican moralmente", considera.
Descalificaciones contra Semprún
Siguiendo su habitual repaso de la política internacional, Castro no duda en referirse también a la declaración unilateral de independencia de Kosovo, lo cual, según afirma, "golpea" a los países europeos como una "impertinente pesadilla".
De paso, también dedica un párafo a un español que, por su trayectoria vital y su compromiso personal y público contra el castrismo, parece ser Jorge Semprún:
"Un ilustrísimo personaje español, antaño ministro de Cultura e impecable socialista, hoy y desde hace rato vocero de las armas y la guerra, es la síntesis de la sinrazón pura. Kosovo y la declaración unilateral de independencia los golpea en este instante como impertinente pesadilla".
Luego Castro pasa a compartir su análisis personal de los conflictos internacionales. "En Irak y Afganistán siguen muriendo hombres de carne y hueso con uniformes de Estados Unidos y la OTAN. El recuerdo de la URSS, desintegrada en parte por la aventura intervencionista en el segundo de los dos países, persigue a los europeos como una sombra", añade.
Finalmente, uno de los países menos analizados por el todavía presidente es el suyo. Castro explica que aunque no revela quién será su sucesor, está pensando mucho en ello.
"Estoy enfrascado ahora en el esfuerzo por hacer constar mi voto unido en favor de la Presidencia de la Asamblea Nacional y del nuevo Consejo de Estado, y cómo hacerlo", concluye.






