La Plaza del Parlamento de Londres
Reuters
La mayor nevada de los últimos 18 años ha paralizado este lunes Londres y todo el sureste de Inglaterra, con las carreteras colapsadas, los aeropuertos al mínimo, las escuelas cerradas y las operaciones quirúrgicas hospitalarias reducidas. Las autoridades han advertido para las próximas horas de "condiciones meteorológicas severas" y han pedido a los ciudadanos que eviten salir a las carreteras si no es estrictamente necesario.
La advertencia meteorológica es para todo Inglaterra, Gales y partes del este de Escocia, puesto que se espera que nieve durante toda la jornada y que también lo haga el martes. La tormenta de nieve viene acompañada de bajas temperaturas, en torno a los 5 grados centígrados bajo cero, en el invierno más frío registrado en el Reino Unido en los últimos 14 años.
La nevada ha dejado estampas muy poco habituales, como las de numerosas playas cubiertas de blanco en la costa sur de Inglaterra.
Frente a las imágenes bucólicas en las playas, el campo y los parques, llenos de niños que han celebrado por todo lo alto la suspensión de las actividades académicas, los sistemas de transporte han sufrido la peor parte, con un colapso casi generalizado.
El sistema ferroviario ha funcionado con muchos problemas y grandes retrasos, y en las carreteras se han acumulado kilómetros de atascos, con cientos de camiones atrapados en la nieve, mientras que los aeropuertos han cerrado o han operado n vuelos con cuentagotas.
"Hacemos todo lo que está en nuestra mano para asegurar que los servicios -carreteras, vías férreas y aeropuertos- están abiertos lo más rápidamente posible, así como un seguimiento continuo", ha afirmado el primer ministro, Gordon Brown.
Tema de conversación en Reino Unido
El primer ministro ha hecho esta declaración en una conferencia de prensa conjunta con su colega chino, Wen Jiabao, en una jornada en la que el clima, con más razón que nunca, se ha convertido en el tema de conversación del día en el Reino Unido.
La compañía aérea British Airways ha cancelado hasta las 17.00 horas GMT todos sus vuelos de corta y larga distancia desde el aeropuerto londinense de Heathrow (oeste de la ciudad) a causa de la nieve, que comenzó a caer en las últimas horas del domingo.
"Debido a la fuerte nevada, las operaciones en los aeropuertos del Reino Unido se han visto seriamente afectadas", ha informado un portavoz de la aerolínea británica, que ha afirmado que "en Heathrow sólo hay un uso muy limitado de una de las pistas y la gran cantidad de nieve ha restringido la capacidad de operar los vuelos".
En Gatwick (sur de Londres) los vuelos "operan, pero con grandes retrasos y algunas cancelaciones" y el London City Airport, en el centro de Londres, "está cerrado", ha dicho el portavoz.
Servicios de transporte colapsados
Transport for London, el servicio de transporte de la capital británica, ha informado de que todos los autobuses han sido retirados del servicio debido al "tiempo adverso y a las peligrosas condiciones para la conducción", y de que los cierres y retrasos de las líneas de metro se mantendrán durante toda la jornada.
La mayoría de las líneas del metropolitano londinense tienen su origen en estaciones en superficie, por lo que los trenes no pudieron salir al encontrarse con las vías congeladas.
El alcalde de la ciudad, Boris Johnson, que ha asegurado haberse trasladado en bicicleta hasta su oficina, ha anunciado la suspensión del recargo de 8 libras (11 dólares) al tránsito privado por el centro de la capital (conocido como "congestion charge"), como "un gesto de agradecimiento a aquellas personas que se han trasladado hasta sus puestos de trabajo esta mañana".
Nada de operaciones
El Servicio Nacional de Salud (NHS) ha tenido que suspender numerosas operaciones quirúrgicas en los hospitales y ha tenido un significativo incremento de las llamadas al servicio de emergencia 999, mientras el servicio de emergencia sólo atendió casos de vida o muerte.
El mundo de las finanzas ha notado también el efecto de la nevada por las dificultades de los banqueros y 'brokers' para llegar hasta la City londinense, que ha registrado un volumen de negocio similar al de jornadas como la víspera de Navidad.
Tampoco habrá fútbol esta tarde en el Emirates, donde el Arsenal debía jugar su segundo partido de eliminatoria de la Copa contra el Cardiff y no podrá hacerlo a causa de la nieve.





