La emisora de radio estatal de la República de Guinea ha emitido este martes una declaración anunciando que la Constitución y el Gobierno del país han sido suspendidos, horas después de que los líderes del Gobierno informaran de la muerte del presidente, Lansana Conté.
Varios periodistas de la radio estatal dijeron, en la sede de la emisora, que un grupo de soldados pidió que se leyera la declaración, sin que inmediatamente se conozcan sus identidades ni sus intenciones.
Aunque el documento no esta firmado, un capitán del ejército, Moussa Babisse Camara, leyó hoy el comunicado por radio, en el que se informa de "la creación de un consejo nacional para el desarrollo y la democracia y el próximo nombramiento de un nuevo primer ministro" que verá sus competencias ampliadas.
El golpe de estado de los militares se produce a pesar de que ayer el presidente de la Asamblea Nacional, Aboubacar Somparé, llamara a la población guineana a la calma e invitara al presidente de la Corte Suprema a constatar el vacío de poder y hacer aplicar la Constitución.
Mismo camino hacia el poder
Después de la muerte de un mandatario, y según la Constitución del país, el presidente de la asamblea nacional debe asumir el poder de forma interina y tiene que convocar elecciones presidenciales en un plazo de sesenta días, por lo que altos cargos del Gobierno se reunieron anoche para tratar de organizar los próximos comicios.
Sin embargo, parece que la historia se repite en Guinea Conarky con este nuevo golpe de estado, ya que el fallecido Conté llegó al poder de la misma forma el 3 de abril de 1984 tras la muerte del primer presidente del país, Ahmed Sekou Touré.




