El mapa del observatorio para la piratería de la Cámara de Comercio Internacional está lleno de puntos negros en el mar Rojo.
ADN.es
Un carguero químico con bandera panameña y gestionado por una compañía japonesa, de 148 metros de eslora, fue secuestrado el sábado en aguas territoriales de Somalia por un grupo de presuntos piratas, informó hoy la agencia local de noticias Kyodo.
Iino Marine Service, la compañía japonesa con sede en Tokio que se ocupa de la gestión de la embarcación, confirmó que no había ningún japonés entre los tripulantes, según Kyodo.
A bordo del buque, que ha sido identificado como el Chemstar Venus, había 23 tripulantes. De ellos, 18 son filipinos y el resto surcoreanos según fuentes oficiales de Corea del Sur.
El Chemstar Venus, un buque cisterna para materiales químicos, es una de las 60 embarcaciones gestionadas por el armador Iino Marine Service y su filial Iino Chemical. Con casi 20.000 toneladas, y 148 metros de eslora, salió de astilleros en febrero de 1999.
Fuerza insuficiente
La flotilla de cinco naves (ninguna de las cuales es española) que patrulla la zona bajo mandato de la OTAN, y la poderosa 5ª flota de la Marina de los EEUU que se encuentra allí destacada, se han mostrado insuficientes para dar cobertura al intensísimo tráfico en esta zona clave para el comercio internacional.
El centro de información para la piratería de la Cámara Internacional de Comercio, con sede en Malasia, señala que sólo en la última semana se han producido al menos cinco secuestros sin que las naves occidentales pudiesen hacer nada por evitarlos.





