Zapatero
Reuters
La Casa Blanca aceptará lo que la Unión Europea quiera hacer acerca de la cesión del asiento francés a España, declararon hoy a Efe fuentes del gobierno del presidente George W. Bush.
"No tenemos un problema con España en general", declaró un funcionario que pidió no ser identificado.
Las palabras del funcionario apuntan a que Estados Unidos no vetará la presencia de España en la cumbre de las principales economías del mundo el próximo día 15 en el centro de Washington para analizar las reformas del sistema financiero internacional.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha ofrecido a España uno de los dos puestos que le corresponden en la cumbre (como presidente de turno de la UE y como integrante del Grupo de los Ocho).
El funcionario indicó que aún no había visto las declaraciones de Sarkozy, pero dijo que se remitirán "a lo que la Unión Europea quiera hacer".
"Nosotros ya hemos enviado nuestras invitaciones", agregó el representante del Gobierno de Bush, que recordó que la decisión de que la cumbre para tratar la crisis financiera global fuera una reunión del Grupo de los 20 (G20) se tomó al considerar que ese formato sería el más representativo de las economías mundiales.
"Problemas sin resolver"
Según reconoció hoy en rueda de prensa en Bruselas Sarkozy, la oferta de uno de los dos asientos de Francia a España fue abordada hoy por los líderes de la UE, pero todavía quedaron "algunos problemas por resolver".
"No me corresponde a mi solo decidir", puntualizó el presidente francés, que matizó que "una vez que el G20 se reúne, obviamente, cuantos más estemos en Washington más abriremos la caja de Pandora en cuanto a la participación".
"Hablando a título personal", añadió Sarkozy, "me sería difícil explicar que la octava economía del mundo actualmente no se pueda sentar con las veinte mayores economías del mundo. No es un problema ideológico, es un problema de sentido común".
"No sería ningún problema para nosotros dejar a España que ocupara uno de nuestros sitios, en tanto que España y no en el lugar de Francia", dijo el presidente francés.
"Esto es algo que seguro vamos a plantear al presidente Bush", que es quien tiene que enviar las invitaciones, añadió.
En días anteriores, el portavoz de la Casa Blanca Tony Fratto había asegurado que "no hubo una decisión de excluir a España" de la reunión, sino que en el proceso de consultas para su celebración se decidió que el mejor formato era el G20, integrado por las principales economías desarrolladas y en desarrollo.
"Lo que los líderes decidieron en el proceso de consultas es que el G20 ya había desarrollado una amplia labor en este área (de la crisis financiera) y era el mejor modo de determinar los participantes" en la cumbre, había explicado Fratto.
La silla
El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, explicó hoy que la decisión de que él acuda a la cumbre del G-20 en Washington aún no está tomada y "no es fácil" lograrlo, y subrayó que es al presidente de Estados Unidos en diálogo con la UE, a quien le corresponde adoptarla.
Zapatero se refirió a su aspiración a acudir a esa cita en la conferencia de prensa que ofreció hoy tras el Consejo extraordinario de la UE que analizó una posición común de los Veintisiete ante la cumbre del G-20.
El presidente del Gobierno agradeció que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, le haya ofrecido uno de sus dos puestos en la cumbre (como presidente de turno de la UE y como integrante del G-8) e instó a mantener ante este asunto "prudencia" y "paciencia".
Zapatero dijo que hay que respetar ese ofrecimiento de Sarkozy, pero insistió en dejar "que las cosas formalmente lleven su término".
"Esta es una reunión que se convoca por el presidente Bush, por los Estados Unidos, y es a él a quien corresponde, en diálogo con la Unión Europea, adoptar las decisiones oportunas", añadió Zapatero, quien reiteró que España merece estar en esa cumbre por su peso económico y político.
Zapatero ha asegurado que "España merece estar en la cumbre que va a rehacer el sistema financiero internacional".
Para el presidente, España "ha ganado terreno" en esos argumentos que corresponden a un interés de país y a un objetivo perseguido desde hace mucho tiempo.
Por otro lado, Zapatero ha subrayado varias veces durante su discurso la necesidad de hacer "las cosas bien".
Y las decisiones "las tienen que tener los que convocan esa reunión. Tengamos paciencia. Saben muy bien que no es fácil . No es fácil y no ha sido fácil en treinta años. Tenemos que ser muy prudentes", ha sentenciado.


