La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha reiterado hoy su absoluto convencimiento de que España estará en la reunión del G-20 en Washington y ha señalado que la voz iberoamericana estará representada por los países iberoamericanos.
En conferencia de prensa tras el Consejo de Ministros, Fernández de la Vega ha explicado que Iberoamérica estará en la cumbre del G-20 porque hay países de Iberoamérica que van a participar como lo hará España porque "España es iberoamérica".
La vicepresidenta del Gobierno ha recordado que España es la octava economía del mundo, y ese dato "por si sólo justifica la presencia de nuestro país en todos los foros internacionales", y "así lo han entendido los países iberoamericanos".
Por su parte, el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, ha defendido la presencia de España en la cumbre financiera internacional pero siempre y cuando no sea "de prestado" o "en la silla prestada" por Francia, como se está barajando.
En conferencia de prensa, el diputado del PP por Valencia ha pedido al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que esté en la cumbre, pero "no a costa de la dignidad" de su propio Gobierno o de la de "43 millones de españoles". "Nadie llama a una boda para pedir que le inviten", ha apostillado.
Así ha hecho Pons referencia a las gestiones diplomáticas del Ejecutivo de Zapatero para acudir a la citada cumbre, en cuyo listado de países participantes no figura España de momento.
"Un golpe al prestigio no estar en Washington"
Siempre en defensa de que el país esté representado en el foro internacional de mediados del mes que viene, el responsable de Comunicación del PP ha considerado que sería "un golpe al prestigio no estar en Washington", si bien sería mayor si España asiste "arrastrando la dignidad del Gobierno y de 43 millones de españoles".
Si hay que estar, ha añadido Pons, que sea con "un presidente del Gobierno que está como tal, en una silla que pertenece a España y en representación de los españoles". "En otras condiciones -ha añadido-, de prestado, no vale la pena estar en un lugar en el que no te han invitado.
"Preguntado por la posible cesión de una de las dos sillas que le corresponderían a Francia, ha afirmado: "Ver a España en la silla de Francia no sería una buena forma de estar en Washington, pues hay que estar de una manera digna, siendo la voz de los españoles, no en la silla prestada por otro país".
Juntos a la Cumbre
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, propuso hoy al jefe del Gobierno checo, Mirek Topolanek, que su ministro de Finanzas, Miroslav Kalousek, en representación del país que sucederá a Francia en la presidencia de la UE en enero, vaya a la cumbre de Washington dentro de la delegación francesa.
"He pedido al primer ministro checo que su ministro de Finanzas forme parte de la delegación francesa en nombre de la Unión Europea en la cumbre de Washington" sobre la reforma del sistema financiero internacional del próximo 15 de noviembre, señaló Sarkozy a la prensa al término de un almuerzo de trabajo con Topolanek en París.
El objetivo es que "todos los elementos sean comunes" entre los dos países que han "trabajado mucho" porque "es muy importante que el testigo pase en buenas condiciones entre la presidencia francesa y la presidencia checa de la UE", argumentó.
Esta propuesta llega días después de que Praga hubiera manifestado malestar ante la sugerencia del jefe del Estado francés, que quería presidir el Eurogrupo (la República Checa no forma parte de la zona euro) hasta que la presidencia de la UE recayera, en 2010, en España, país que sí ha adoptado el euro.
Sarkozy indicó que si hubiera una cumbre de líderes del Eurogrupo, como la que él organizó el pasado día 12 en París para hacer frente a la crisis financiera, "se invitaría a la presidencia europea", que durante el primer semestre de 2009 recaerá en la República Checa, cuyo presidente, Vaclav Klaus, es conocido por sus posturas abiertamente euro-escépticas.
También advirtió de que no es favorable a que haya "reuniones sistemáticas del Eurogrupo".
Sarkozy señaló, por otra parte, que el jefe del Gobierno checo ha pedido que Francia siga presidiendo, con Egipto, la Unión por el Mediterráneo.
"Creo que todos ganamos trabajando codo con codo", sentenció el presidente francés, que dijo que apoyaría "los esfuerzos" de la futura presidencia checa de la UE en la que constituye una de sus prioridades: "desarrollar la Europa oriental".
Topolanek afirmó que Francia y la República Checa habían acordado "la continuidad" y un tránsito "suave" entre las dos presidencias del Consejo Europeo.
"Eso significa que tendremos que modificar nuestras prioridades. Habremos de cambiar nuestra actitud en función de las conclusiones adoptadas durante la presidencia francesa", reconoció el primer ministro.
Hasta ahora, las autoridades checas habían dicho que sus prioridades eran una "Europa sin barreras" abierta a la libre competencia, la seguridad energética y la libertad de movimientos.
La presidencia francesa reiteró hoy su apoyo a España para estar presente en la cumbre de Washington sobre la refundación del capitalismo internacional, aunque reconocía que corresponde a Estados Unidos hacer la invitación.




