Agentes de la policía en Pittsburgh (EEUU) inmovilizan a un manifestante con una pistola tipo Taser
Matt Toups
La Policía Municipal francesa ha sido autorizada a utilizar una pistola que descarga 50.000 voltios durante unos segundos, como ya podían hacer la Gendarmería y la Policía Nacional, por medio de un decreto publicado este martes por el Ministerio del Interior.
Los policías municipales, unos 20.000 en todo el país, deberán recibir formación específica para la utilización de este tipo de armas, que emplean otros cuerpos de seguridad franceses desde 2004.
La publicación del decreto supone que cada alcalde deberá solicitar al prefecto una autorización individual para cada uno de sus policías que desee equipar con el controvertido aparato.
La organización Amnistía Internacional (AI) se opone a estas pistolas, cuya potente descarga eléctrica provoca una parálisis momentánea en la víctima, cuestiona su supuesta inocuidad y exige "verificaciones serias" sobre sus efectos.
El decreto que permite a los policías municipales a portar pistolas de descarga eléctrica completa al que les habilitaba para utilizar revólveres de calibre 38 especial o pistolas de calibre 7,65.


