La propuesta de Michael Reiss, directivo de la Royal Society, prestigiosa institución científica británica a la que perteneció en su día Charles Darwin, de incluir el creacionismo en las clases de ciencia en las escuelas británicas ha terminado con su dimisión después de haber recibido duras críticas por parte de sus colegas.
Reiss había asegurado que es contraproducente desterrar de esas clases las teorías alternativas sobre el origen de la via y del universo sólo porque no tienen base científica.
De mutuo acuerdo
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Ante la avalancha de reacciones adversas por sus manifestaciones ha optado finalmente por abandonar su cargo.
Por otro lado la Roal Society ha hecho pública una declaración en la que ha anunciado la marcha voluntaria de Reiss: "Algunos comentarios del profesor Michael Reiss acerca de del creacionismo cuando habló como director de educacion de la Royal Society fueron malinterpretados. A pesar de que su intención no era perjudicar la institución lo cierto es que la imagen de la institución quedó dañada y cimo resultado Michael Reiss de común acuerdo con la Royal Society ha dejado su cargo de director de educación"




