La ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, tres estadounidenses y 11 soldados y policías fueron liberados hoy miércoles por el Ejército de Colombia, en el que constituye el golpe más importante dado a las FARC en sus 44 años de historia.
Una vez trasalada a la base militar de Catam (en Bogotá), donde la esperaba su madre para darla un emotivo abrazo en las escalerillas del avión, Betancourt, que presantaba un estado físico algo deteriorado, pero mejor de los esperado, empezó a ser conciente de que la pesadilla había llegado a su fin.
Sus primeras declaraciones a una radio local, poco después de ser liberada, abogaban por la resolución del conflicto y no vislumbraban ni un ápice de odio ni rencor.
"Quiero primero darle gracias a Dios y a los soldados de Colombia. Creo que esta es una señal de paz. Nos están demostrando que la paz sí es posible", afirmó la ex rehén.
Operación 'Jaque'
El ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, explicó que en la operación militar "jaque" el Ejército se infiltró en la cúpula de las FARC para liberar a 15 secuestrados e hizo creer a dos rebeldes que los cuidaban que iban a una cita con el máximo jefe de esa guerrilla, alias "Alfonso Cano", máximo jefe de las FARC desde mayo pasado, tras la muerte del fundador de esa guerrilla, Pedro Antonio Marín, alias "Manuel Marulanda" o "Tirofijo".
Santos ha explicado que los militares infiltrados habían acordado con el "Comandante César" de las FARC para supuestamente llevar a los cautivos en helicóptero hasta donde se encontraba "Alfonso Cano".
El "Comandante César" y otro rebelde aceptaron viajar en el helicóptero que llevaría a los rehenes hasta donde se encontraba "Cano", y una vez en el aire, la tripulación anunció que en realidad eran militares y detuvieron a los dos guerrilleros.
El rescate de los secuestrados, quienes formaban parte de un grupo de 40 personas que las FARC buscaban intercambiar por 500 rebeldes presos, supone un golpe para la guerrilla y un triunfo para la política de seguridad que lidera el presidente Álvaro Uribe con el apoyo de Estados Unidos.
"Teníamos un infiltrado que le dijo al 'Comandante César' que se subiera un poco (al helicóptero) para darle más confianza, para que sintieran que la operación era válida y genuina y eso fue, y lo neutralizamos ya estando dentro", señaló Santos.
"Siento una inmensa alegría, admiración por nuestros hombres, por nuestro hombres de la inteligencia del Ejército, por nuestros comandantes y un inmenso orgullo de ser colombianos", manifestó Santos.
"Mis felicitaciones muy sinceras a nuestros hombres de la Inteligencia del Ejército", añadió el ministro, que felicitó a los generales Freddy Padilla, comandante de las Fuerzas Militares, y Mario Montoya, comandante del Ejército, por la operación de rescate.
Subrayó que "el país y sus seres queridos no tendrán cómo agradecerles semejante operación de rescate", que llevaba más de un año en ejecución.




