Nicolas Sarkozy, durante su discurso sobre Defensa.
Reuters París
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El presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció este martes una "histórica" reforma de las Fuerzas Armadas, con una reducción de los efectivos calificada de "sustancial" y la prioridad a la información.
La reorganización prevé reducir las Fuerzas Armadas para dejarlas en 225.000 personas en seis o siete años. Actualmente el Ejército emplea a unas 271.000 personas, lo que significa un descenso de un 17%. Sarkozy prometió también la modernización del equipamiento, el reforzamiento de las capacidades de inteligencia -una "prioridad estratégica"- y la reorientación geográfica de bases en el exterior.
El objetivo es centrarse en los ataque terroristas -"una amenaza inmediata que puede cobrar mañana una forma nueva, aún más grave, con medios radiológicos, químicos y biológicos"- la proliferación de misiles balísticos cuyo alcance se alarga y que pueden alcanzar a Europa, o ataques informáticos, dijo el jefe de Estado.
"Francia seguirá siendo una gran potencia"
Al presentar ante varios miles de militares, las líneas maestras de la nueva estrategia para los próximos quince años , Sarkozy prometió que el presupuesto de defensa aumentará en términos reales a partir de 2012 y que en total se destinarán 377.000 millones de euros a la defensa de aquí a 2020, de los cuales 200.000 millones para el equipamiento de las fuerzas armadas.
"Francia seguirá siendo una gran potencia, diplomática y militar. Me comprometo a ello ante los franceses" y sus fuerzas Armadas y ante "nuestros aliados y Europa", afirmó Sarkozy.
No a un Ejército europeo supranacional
Los desafíos actuales exigen "respuestas colectivas y coordinadas, dijo Sarkozy, antes de matizar que las fuerzas armadas francesas "son y seguirán siendo nacionales" y "no podrán integrarse en ningún Ejército supranacional cuya responsabilidad nos escaparía".
Pese a ello, Sarkozy insistió en la necesidad de construir "la Europa de la Defensa". Es mi prioridad (...) los europeos no tienen hoy los medios militares correspondientes a su peso en el mundo y que garantizarán nuestra prosperidad" de forma duradera, afirmó.Sarkozy, que asume el próximo 1 de julio la presidencia semestral de la Unión Europea (UE), dijo que sea cual sea el futuro del tratado de Lisboa, tras el no irlandés al texto, quiere "hacer de la política de defensa y seguridad un ejemplo de la Europa concreta", que "responde a "las necesidades de los europeos".
Grandes grupos armamentísticos
La Europa de la defensa exige una industria de armamento fuerte y competitiva, apoyada en la cooperación y fusiones para crear grupos europeos con una dimensión suficiente a nivel mundial, precisó.
Sarkozy confirmó su intención de que Francia vuelva a la estructura militar integrada de la OTAN en 2009 si ha progresado la Europa de la defensa: una Alianza donde Francia ocupase todo su lugar daría "más espacio a Europa", argumentó.





