A punto de cumplirse siete años de los atentados del 11-S en Estados Unidos, comienza el proceso judicial contra el presunto cerebro del acto terrorista y cuatro colaboradores de esos ataques. Los familiares de los casi 3.000 fallecidos esperan justicia, pero no podrán mirar a la cara al principal sospechoso, Jalid Sheik Mohamed, que será juzgado en la base estadounidense de la bahía de Guantánamo, en Cuba.
Introduce el texto de la imagen.