Un tribunal del distrito estonio de Tartu ha condenado a prisión condicional a un joven prácticamente ciego al que la policía detuvo por tercera vez por conducir borracho y sin carné, según ha informado hoy la prensa local.
Kristjan Gradolf, de 21 años, ingresará cuatro meses de prisión, pero después pasará un periodo de prueba de dos años, precisó el diario estonio SL Ohtuleht.
Curiosamente, el tribunal también decidió privar por dos años a Gradlof de licencia de conducir, documento que el joven jamás había obtenido.
El fiscal Margus Lellep explicó que, de acuerdo con el veredicto, Grandolf irá a la cárcel por cuatro meses si vuelve a sentarse al volante en el plazo de un año, o bien si comete cualquier otra infracción de la ley en el período de prueba de dos años.
El joven infractor fue detenido en la madrugada del 27 de abril pasado en la ciudad de Tartu, a unos 190 kilómetros al sureste de la capital, Tallin, al volante de un todoterreno Opel Frontera. Le indicaba el camino el copiloto, otrto amigo propietario del vehículo y dos años mayor que él que también iba borracho.
Inspirado en Al Pacino
La justicia abrió un proceso penal contra Kristjan porque era la tercera vez que lo detenían por conducir ebrio y sin licencia. La primera vez fue multado con el pago de 6.000 coronas (unos 400 euros) y la segunda permaneció cinco días bajo arresto.
Por su parte, su amigo podría ser sancionado con el pago de 18.000 coronas por dejar al volante de su vehículo a una persona sin carné y ebrio.
Kristjan, cuya visión sólo permite distinguir entre la luz y la oscuridad, reconoció que siempre había soñado con conducir, al igual que el militar retirado y ciego al volante de un Ferrari que le mereció un Óscar a Al Pacino en Esencia de mujer. El joven confesó que sólo se hubiese atrevido a cumplir su sueño borracho, porque el alcohol le proporcionaba el valor necesario para dar rienda suelta a su deseo.




