El Mayo del 68, del que ahora se cumplen 40 años, se caracterizó en España por una revuelta modesta que tuvo como principal virtud espolear un incipiente movimiento universitario en un marco de desarrollismo económico e inmovilismo político.
Los ecos del Mayo francés apenas se advirtieron en España, donde la dictadura franquista mantenía un férreo control de la prensa y de la calle. Las escasas noticias procedentes de los sucesos de París soliviantaron en España a los estudiantes universitarios de izquierda, que intentaron organizar algunos actos de protesta.
El actual profesor de Ciencias Políticas de la UNED Jaime Pastor era alumno de cuarto curso de Políticas en Madrid cuando en los primeros días de mayo de 1968 las calles de París fueron escenario de disturbios.
Comuna abortada
"A finales de mayo quisimos proclamar una comuna en la Facultad de Filosofía pero la iniciativa fue ahogada por la Policía", recuerda Pastor, para quien el régimen de Franco "sobrestimó" la fuerza del movimiento estudiantil en España, muy limitado en su opinión a algunos círculos de Madrid y Barcelona.
Pastor detalla que el movimiento universitario empezó en 1965 pero se radicalizó tres años después "y fue la expresión de la irrupción de una nueva generación juvenil, con una voluntad antifranquista, contra el modelo capitalista y el tecnocrático que se aplicaba en la Universidad".
Un referente antiautoritario
La profesora de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid Pilar González Martínez coincide al afirmar que los jóvenes concienciados de entonces vieron en el "estallido" francés un referente para aplicar un discurso "antiautoritario".
"Ésa fue básicamente su influencia", junto a factores como la libertad sexual, la poesía o la música, según González Martínez, para quien en España era la primera vez que se activaba desde el punto de vista político una generación universitaria nacida después de la Guerra Civil.
El concierto de Raimon
El momento culminante de aquellos días fue el concierto que el cantante Raimon dio el 18 de mayo en el Facultad de Políticas y Económicas de Madrid, tras el cual los varios miles de asistentes tuvieron que salir a la carrera ante la presencia de la Policía franquista bien pertrechada con porras.
En 1968 se registraron en España algunos hechos relevantes, como el primer asesinato de ETA (el jefe policial Melitón Manzanas), mientras el país progresaba económicamente sin dar señales de apertura política y Francisco Franco cumplía tres décadas en el poder.
La Universidad viviría su propia conmoción unos meses más tarde, con motivo de la muerte del estudiante Enrique Ruano, al que la Policía y la Justicia adjudicaron un papel de suicida que su familia y amigos nunca han aceptado.
Días después de ese suceso y por primera vez desde el final de la Guerra Civil el Gobierno del general Franco decretó el 24 de enero de 1969 el estado de excepción en todo el territorio nacional, con la excusa de una hipotética violencia desatada en la Universidad.
68 en 2008
"El espíritu del 68 era de rebeldía, el de la capacidad de indignarse", cree Pastor, para quien el legado de esos años se halla ahora en el movimiento antiglobalización.
La profesora González Martínez discrepa: "No hay mucho parecido. La posición de los jóvenes de hoy es diferente. Antes se denunciaba la opresión a la clase obrera y ahora la exclusión, que deja fuera del mercado del bienestar".

