Un tribunal de la región autónoma de Puntlandia -nordeste de Somalia- ha sentenciado este lunes a cadena perpetua a once hombres, hallados culpables de piratería por el secuestro, la semana pasada, de un buque carguero de los Emiratos Árabes Unidos.
Siete de los condenados fueron atrapados el pasado lunes en una operación de la policía de Puntlandia para rescatar al barco "Al Jalij" que había sido secuestrado el día anterior a once kilómetros del puerto de Bosasso, la capital de la región. Los otros cuatro encausados fueron capturados posteriormente por las fuerzas de seguridad y hallados culpables por el tribunal de complicidad en el secuestro del buque.
Intentos de secuestro
La corte ha sentenciado también a otros cinco jóvenes a cinco años de prisión cada uno por el intento de secuestro de un miembro de la Alta Comisaría de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en marzo pasado en Garoowe, localidad a unos 320 kilómetros al sur de Bosasso.
Las sentencias fueron pronunciadas por el presidente del tribunal regional, juez Mohamed Abdi Aware, que ofreció a los convictos la oportunidad de recurrir a la corte de apelaciones en un término de 30 días. El ministro de Seguridad de la región, Abdulahi Said Samatar, advirtió tras la imposición de la sentencia que "todos los piratas deben retirarse de las aguas de Puntlandia o se enfrentarán a un castigo similar".
"Pondremos todos nuestros esfuerzos en la lucha contra la piratería porque constituye un peligro para todas las naciones", dijo Samatar, quien solicitó la asistencia de la comunidad internacional para "adquirir botes de alta velocidad para luchar contra los piratas".
Peligro de las aguas somalíes
Las aguas de Somalia están entre las más peligrosas del mundo a causa de las actividades de grupos piratas, que el año pasado secuestraron más de 25 buques, a los que liberaron después de que las compañías armadoras pagaran un rescate.
Desde principios de abril, los piratas somalíes han capturado cinco embarcaciones, entre ellas un yate de lujo francés con 30 tripulantes y el atunero español "Playa de Bakio", con 26 personas a bordo y que fue liberado el sábado pasado.
Desde 1991, Somalia vive sin que un gobierno central haya logrado imponer su autoridad en todo el país, escenario de luchas entre los diferentes clanes de su población y que utilizan milicias fuertemente armadas para defender sus respectivos territorios.




