La fragata española Méndez Núñez (a la derecha) escolta al barco atunero Playa de Bakio rumbo a las islas Seychelles.
EFE
Ainhize, hija del marinero del Playa de Bakio Juan Pedro Sesma, ha asegurado hoy que a su familia no les han informado nada del posible pago o no de un rescate para la liberación ayer de la tripulación del atunero secuestrado hace una semana por piratas somalíes, pero ha matizado que eso es algo que no le importa.
"Me da igual, lo que hayan pagado o hayan dejado de pagar", ha afirmado la joven, quien ha explicado también que su madre ha hablado esta mañana con su padre y le ha dicho que estaba "bien", camino de las islas Seychelles. Ha matizado que, aunque el barco está "un poco tocado", viajan en él, "o sea que debe funcionar bien".
Preguntada si cuando han podido hablar con su padre le ha contado algo de la convivencia con los secuestradores, la joven ha explicado que no les ha relatado nada y que cree que "hasta que llegue a casa no nos contará nada" y que sólo sabe que han estado todo tiempo que ha durado el secuestro en la embarcación.
Ahora mismo, y al igual que los familiares de los marineros gallegos que también están de regreso, sólo pudo afirmar que está muy contenta de que los hayan liberado.
Por su parte, el primer oficial del pesquero vasco Playa de Bakio, Ignacio Abal, señaló este sábado por la noche que se sentían "más seguros y más tranquilos" tras ser liberado el barco por sus secuestradores en aguas de Somalia.
Abal calificó el primer momento de la liberación de "crítico y tenso" porque no querían marcharse "los tipos (secuestradores) por el miedo a que la fragata les enviara un pepinazo desde las 22 millas a las que estaba".
"Puede haber un pirata a 80 millas y enviarte un pepinazo"
"Esperaron a que cayera el sol y ahí se fueron. En diez minutos o quince dimos avante el barco y ahora vamos rumbo a Seychelles acompañados de la fragata Méndez Núñez que nos da tranquilidad porque esto es un abismo de piratas", relató. "Puede haber un pirata a 80 millas con una barca que te envía un pepinazo con un bazoca al puente, pierdes el puente y la vida", añadió.
Como momentos más difíciles de la semana en la que han permanecido secuestrados Abal destacó "el del asalto y el de la retirada. Y los dos últimos días que se miraban y parecía que esto no avanzaba".
Señaló también que el trato que dispensaron a la tripulación los secuestradores fue en líneas generales bueno. "Pero no se portaron muy bien. Te amenazaban y si te decían algo y no obedecías te hacían gestos de cortarte el cuello. Estábamos a su voluntad, no se podía hacer otra cosa", dijo.
Abal confirmó también que en el barco se encuentran unos 10 ó 12 infantes de marina de la fragata Méndez Núñez y que han hablado con las familias para que se tranquilizaran, cosa que, añadió, también hizo el armador.
Sobre el futuro, el marino señaló que va a seguir trabajando pero muy intranquilo, porque si no se toman medidas "esto se va a volver a repetir". "Aunque te vayas a 450 millas, este mar es como un lago que dos de las terceras veces del año está en calma lo que facilita que los (los piratas) se alejen tanto de las costa en sus barcas para los asaltos", señaló.
En este sentido, la conselleira de Pesca de la Xunta de Galicia, Carmen Gallego, aseguró hoy que "no serviría de nada que España se enfrentara sola" a combatir la piratería y por ello abogó por impulsar la creación de un organismo multilateral en el seno de Naciones Unidas que haga frente a este problema.
Dificultad para llamar
Uno de los veintiséis tripulantes del pesquero confirmó que todos ellos están "bien" y en "perfecto estado", aunque declinó emitir opinión alguna sobre el secuestro del barco y la situación vivida durante el incidente.
"Sí, sí. Estamos todos bien. Nada más", señaló el tripulante tras más de una docena de intentos de EFE-Radio de comunicar con el barco retenido por durante más de seis días por una banda de piratas.
En una de las llamadas, el referido tripulante interrumpió la comunicación alegando "...no puede ser, no puede ser en estos momentitos...", para añadir posteriormente que "es el único teléfono que tenemos, estamos llamando a nuestras familias. Queremos llamar y no podemos".
Con los familiares
La tripulación está muy cansada y sólo desea volver a casa y ver a sus familiares, con quienes han podido hablar a lo largo de la mañana, con el único teléfono del que disponen a bordo.
Así lo ha podido constatar Efe tras más de veinte llamadas telefónicas en las que, de forma lacónica, los tripulantes han omitido hacer declaraciones en este primer día de libertad y se han limitado a comentar que "lo que se tenga que saber se sabrá a su debido tiempo, cuando lleguemos a España".
La tripulación ha negado que hubiera recibido órdenes de no hacer declaraciones a la prensa y tras repetidas negativas, han alegado cansancio y la necesidad prioritaria de hablar, al menos telefónicamente, con la familia.
Uno de los familiares del patrón Amadeo Álvarez, su hija Marián ha confirmado a EFE que su padre, al igual que el resto de la tripulación, estaba extremadamente cansado.
La hija de Amadeo Álvarez ha señalado que, tras hablar telefónicamente con su padre, había notado su ánimo muy bajo "para como es él. Emocionalmente deben de haber sufrido mucho".
También hoy se ha manifestado la presidenta de las Juntas Generales de Guipúzcoa, Rafaela Romero, quien ha destacado la "entereza y valor" demostrada por la tripulación.
Tras la liberación de los 26 tripulantes, 13 españoles y 13 africanos, el barco se dirige a la ciudad de Victoria, capital de las islas Seychelles, escoltados por la fragata Méndez Núñez.
Fuentes de Moncloa han dicho a EFE que, hasta el lunes, no se sabrá si algún miembro del gabinete se trasladará a las islas para recibir a la tripulación.
Por su parte fuentes diplomáticas tampoco han podido confirmar si estará en las Seychelles el embajador español en Kenia, Nicolás Martín Cinto, interlocutor en el secuestro con el Gobierno somalí, como ya lo fuera en el secuestro de las dos cooperantes de Médicos sin Fronteras a finales del pasado mes de diciembre.
También podría acudir a ese recibimiento de la tripulación, si bien no está confirmado, la embajadora española en Etiopía, María del Carmen de la Peña, que ostenta la representación diplomática de España en las Seychelles.





