La llama olímpica llegó esta madrugada a San Francisco, en su única escala estadounidense de una travesía hacia Pekín marcada por protestas contra la política de China en Tíbet y en materia de derechos humanos.
El alcalde Gavin Newssom dijo que tras las protestas que interfirieron con el recorrido de la antorcha el lunes en París, al igual que en Londres un día antes, se modificarán los planes para San Francisco.
En esta ciudad las autoridades municipales y deportivas habían planificado que 80 atletas corrieran, en relevos, llevando la antorcha por las calles, pero tras los incidentes ocurridos antes de la llegada se teme que estos se increimenten si la antorcha es paseada.
En concreto tres activistas en protesta a la situación en el Tibet escalaron el lunes al puente Golden Gate de San Francisco y colgaron dos grandes carteles y banderas tibetanas en sus cables. Subieronmás de 50 metrospara desplegar los letreros que llevaban en los que se podían leer frases como: "Liberen al Tíbet" y "Un mundo, un sueño: Tibet libre".




