Imagen de la campaña de Reporteros Sin Fronteras contra la falta de libertad de expresión en China
RSF
El Gobierno chino, criticado por los medios de comunicación occidentales por su política de secretismo en el Tíbet y el conjunto del país, ha empezado a reaccionar, cuatro meses antes de los juegos olímpicos de Pekín y un día después de la salida de la antorcha, interrumpida por activistas de Reporteros Sin Fronteras.
En pocas horas, Pekín ha tomado varias medidas de apertura a la prensa internacional. La página web de la cadena de radio y televisión británica BBC, una de las que más años llevaba censurada en China, es desde este martes accesible en el país asiático.
"La gente de China puede acceder a las entrevistas de toda la web, después de años de estricto control por parte del gobierno chino", destacó la BBC en un comunicado, mientras webs informativas en China como Danwei.org se hacían eco del desbloqueo.
El desbloqueo se produce apenas unas horas después de que también se hiciera accesible el portal de vídeos YouTube, tras más de una semana de bloqueo, originado, al parecer, por la publicación en esa web de vídeos sobre las protestas en el Tíbet.
Las noticias sobre esas protestas de tibetanos en la web de la BBC también son accesibles hoy, pese a que en días anteriores las informaciones en internet sobre este tema de otros medios, como el diario británico The Guardian, fueran bloqueados.
"Conocer la realidad del Tíbet"
Por otra parte, un reducido grupo de periodistas extranjeros ha sido autorizado a viajar el próximo miércoles a Lhasa tras los recientes disturbios ocurridos en la capital tibetana, anunció este martes un portavoz de Asuntos Exteriores.
Qin Gang dijo que se han preparado una serie de entrevistas con los afectados, así como visitas a los lugares destruidos por los manifestantes "para que la prensa extranjera pueda conocer la realidad de la situación en el Tíbet". Sobre los periodistas extranjeros expulsados de las zonas de las protestas en días pasados, el portavoz dijo que fueron apartados del lugar "para salvaguardar su seguridad".
Quin prometió además otras "expediciones" en las próximas semanas. En el primer grupo de medios elegidos no hay periodistas de España ni de Latinoamérica, confirmó Exteriores.
China no permite desde hace años que periodistas extranjeros trabajen en Lhasa y sólo establece uno o dos viajes al año para reporteros con visitas programadas por el Gobierno comunista de la región autónoma tibetana. China expulsó a periodistas que se desplazaron a zonas vecinas al Tíbet con población de etnia tibetana, donde la ley china no prohíbe en principio la entrada de reporteros extranjeros.
Las cifras de muertos
Los desórdenes de Lhasa, que se extendieron a otras provincias chinas con población tibetana, comenzaron tras las protestas pacíficas iniciadas por los monjes tibetanos el 10 de marzo para conmemorar el 49 aniversario de la rebelión fallida encabezada por el Dalai Lama contra el Gobierno chino.
La versión oficial china sólo reconoce la muerte de 19 "civiles inocentes", víctimas de los incendios de los rebeldes, a los que hay que añadir un policía fallecido ayer en la localidad de Garze, donde un grupo de independentistas atacó una comisaría.
Grupos tibetanos en el exilio, sin embargo, hablan ya de más de 130 muertos, muchos de ellos por disparos de la policía china contra los manifestantes, y han organizado protestas en todo el mundo contra lo que consideran una dura represión del Gobierno chino a la población del Tíbet.
Boicotear la apertura
RSF ha realizado un llamamiento a los jefes de Estado o de Gobierno para que boicoteen la ceremonia de apertura de los Juegos de Pekín, el 8 de agosto, para que las autoridades chinas tomen medidas en favor de los derechos humanos.
La petición de boicoteo de RSF es sólo para la primera jornada y para los líderes, pero no para la competición deportiva en su conjunto
El ministro francés de Relaciones Esteriores, Bernard Kouchner, ha declarado que la UE podría discutir este tema en la reunión que los miembros mantendrán con sus el viernes próximo en Eslovenia y confía que de ese encuentro salga una posición común que tenga en cuenta las conveniencia de unas buenas relaciones "con ese gran país que es China y el sufrimiento de los tibetanos y la violencia actual".
Kouchner ha revelado que ayer habló con su colega chino, Yang Jiechi, para pedirle la entrada en el Tíbet de los periodistas internacionales y que recibió la respuesta de que China no lo acepta 'por cuestión de seguridad".


