"Estoy yendo hacia vosotros. Explotaréis en un par de minutos", se escuchó a través de la radio de tres buques norteamericanos que, este pasado fin de semana, surcaban el estrecho de Ormuz, una importante ruta marítima para el transporte de petróleo en las costas iraníes
Las amenazas provenían de embarcaciones de la Guardia Revolucionaria iraní, que hostigaron y provocaron a los navíos estadounidenses. Según el Pentágono, los marines estuvieron a punto de responder con fuego, justo en el momento en que los barcos iraníes se retiraron. Sucedió el pasado domingo y, a pesar de las graves amenazas, el incidente no fue a más.
"Es la provocación más seria de este tipo que hemos visto hasta el momento", dijo el Pentágono. Los hechos ocurrieron hacia las 04.00 GMT del domingo cuando una fragata, un destructor y un crucero de la Marina estadounidense se encontraban en la zona, camino del golfo Pérsico.
"Cinco barcos muy pequeños estaban actuando de forma agresiva, cargando sus embarcaciones y tirando por la borda cajas obligándonos a realizar maniobras para esquivar", añadieron las fuentes.
El Departamento de Defensa de EEUU indicó que no hubo heridos, "pero los pudo haber", y apuntó que los barcos iraníes se retiraron "en el mismo momento en que las embarcaciones estadounidenses estaban preparándose para abrir fuego en defensa propia".
Estrategia de guerra
Según informó la cadena de televisión CNN, citando autoridades estadounidenses no identificadas, los barcos iraníes se situaron el sábado por la noche a menos de 200 metros de los buques estadounidenses en aguas internacionales y los marines estuvieron a punto de abrir fuego.
Entonces, los barcos de Estados Unidos inciaron la "estrategia de guerra" ante lo que consideraron que eran movimientos "amenazantes" de los buques iraníes.
La confrontación, según las fuentes, fue "significativa", lo que ha provocado la reacción de la Casa Blanca. Ésta pidió hoy a Teherán a que "evite acciones provocativas" como la ocurrida el pasado fin de semana
"Urgimos a los iraníes a abstenerse de acciones provocativas que puedan conducir a un incidente peligroso en el futuro", señaló el portavoz de la Casa Blanca Gordon Johndroe.
El gobierno de Irán, por su parte, confirmó que se registró el "incidente", aunque el portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores, Mohamad Ali Huseini, minimizó su importancia y lo calificó de "normal", al asegurar que "ha sido superado inmediatamente", según la televisión iraní Al Alam.
Las acusaciones de EEUU
El pasado mes de octubre Estados Unidos acusó a la Guardia Revolucionaria de Irán de ser "un productor de armas de destrucción masiva" y a sus fuerzas de elite Qods de ser "defensoras del terrorismo".
Además, los hechos tiene lugar en vísperas del inicio de una gira por Oriente Medio del presidente estadounidense, George W. Bush.
Las tensiones entre Washington y Teherán han aumentado en los últimos años, ya que EEUU considera que Irán está desarrollando armas nucleares y entrenando a insurgentes en Irak, país que está ocupado por fuerzas anglo-estadounidenses desde marzo de 2003.




