La Agencia Central de Información de EEUU (CIA) destruyó cintas de video de unos interrogatorios, en 2002, a dos supuestos terroristas por miedo de que se filtraran a la opinión pública y comprometieran la identidad de los agentes.
En una carta a sus empleados, el director de la CIA, Michael Hayden, afirmó que la agencia informó al Comité de Inteligencia del Congreso de EEUU de la existencia de las grabaciones y de que la intención de la CIA era destruirlas.
Ahogamiento simulado
Según la carta, la CIA empezó a grabar los interrogatorios como un "test interno", después de que el presidente George W. Bush autorizara métodos más severos para conseguir información de supuestos terroristas.
Estos métodos incluyeron el llamado "waterboarding" o "ahogamiento simulado", señalaron autoridades gubernamentales.
"La agencia se había propuesto proceder (en los interrogatorios) de acuerdo con la política legal establecida, por lo que, por iniciativa propia, comenzó a grabar los interrogatorios", precisó Hayden en su misiva.
Torturas en Guantánamo
Amnistía Internacional (AI) condenó hoy la destrucción de las cintas y denunció que los dos importantes presos de Guantánamo fueron sometidos a torturas.
AI cita entre los malos tratos infligidos su incomunicación durante tres años y medio, su exposición, a veces desnudo, a temperaturas bajísimas y a música a todo volumen, su total aislamiento así como a ahogamientos simulados.
Tras tres años y medio en detención secreta, Abu Zubaydah fue trasladado a la base naval de Guantánamo Bay, en Cuba, con otros trece detenidos en poder de la CIA.
Según esa organización de derechos humanos, la destrucción del material que documenta las prácticas de torturas atribuidas a personal estadounidense equivale "a obstrucción de la justicia y ocultación de pruebas" de supuestos crímenes gubernamentales.




