La Policía italiana ha reconocido este viernes tener preparadas "propuestas de expulsión" de ciudadanos de la Unión Europea por razones de "peligrosidad", tras un decreto aprobado el miércoles por el Gobierno que, según los medios de comunicación locales, está dirigido especialmente contra los rumanos.
"Existen ya propuestas de expulsión de ciudadanos extranjeros por parte de los cuerpos de Policía", ha admitido hoy el delegado del Gobierno en Roma, Carlo Mosca. De hecho, su colega de Milán, Gian Valerio Lombardi, ha firmado esta tarde las primeras cuatro deportaciones.
El citado decreto, que estaba incluido para su aprobación parlamentaria en un paquete de medidas propuestas por el Gobierno, fue adoptado con carácter urgente tan solo un día después de que fuera hallado en las afueras de Roma el cuerpo de una mujer italiana, que habría sido presuntamente asesinada y violada por un ciudadano rumano. El suceso, ocurrido el martes, no saltó a la primera línea de información hasta el miércoles cuando se supo que la mujer era Giovanna Regianni, de 47 años, y mujer de un capitán de la marina. La mujer fue robada y atacada de manera brutal antes de ser arrojada en un descampado.
La Policía detuvo como sospechoso a un rumano, que vivía en un campamento de chabolas cercano al lugar de los hechos, al que halló con las ropas manchadas de sangre y al que llegó a través de una mujer, también rumana, que lo había señalado como autor de la agresión. El acusado ha confesado haber robado el bolso de la mujer, pero ha negado ser el homicida, mientras la Policía ha expulsado hoy a todos los rumanos que vivían en la barriada de chabolas, que será derribada en los próximos días.
Un decreto contra rumanos, según los medios
A pesar de que en el decreto aprobado no se hace ninguna alusión a la nacionalidad rumana -cualquier ciudadano de la UE considerado "peligroso" podría ser expulsado de Italia a partir de ahora-, la prensa local no ha tardado en reaccionar y ha tratado la nueva normativa como una ley anti-rumanos. De hecho, los titulares de los medios de comunicación también dejan muy claro el sentir del decreto: "Rumanos, luz verde a las expulsiones", titula por ejemplo el diario la Repubblica, y subtitula: "muerta la mujer agredida en Roma".
Los periódicos informan de que las expulsiones de rumanos podrían contarse por miles, hasta cinco mil, según Repubblica, mientras entre derecha e izquierda aparecen diferencias sobre el decreto. Así, mientras el diputado Salvatore Cannavo, de Izquierda Crítica, sostiene que la operación "tiene un claro sabor racista", el líder de la derechista Alianza Nacional, Gianfranco Fini, ha declarado que llega tarde.
Pugna política
Además, Azione Giovani, las juventudes de Alianza Nacional, han preparado ya una manifestación en Palermo para exigir el desmantelamiento de un campamento chabolista de rumanos. Por su parte, el líder de la oposición, Silvio Berlusconi, ha asegurado que el decreto es un "parche improvisado" y que "no es suficiente para salvar la situación de sensación de inseguridad de los ciudadanos".
Pese a esas palabras críticas contra el decreto, dijo no saber si votaría a favor de él en el Parlamento, ya que confesó "no conocerlo en detalle". Las críticas de Berlusconi fueron respondidas de inmediato por el vicepresidente del Gobierno, Francesco Rutelli, quien dijo: "Es una caradura".Los juristas han intervenido en el debate, a través del presidente del Colegio de Abogados Penalistas, Oreste Dominioni, quien ha protestado contra el decreto por lo que considera una "grave espiral autoritaria".
Paliza racista
La polémica en Italia está servida, y este viernes se ha vivido la primera agresión con tintes racistas: tres ciudadanos rumanos residentes en Italia han sido apaleados por una decena de individuos que actuaron con cascos y pasamontañas en un acto de motivaciones racistas, según ha informado el canal de televisión TG 24 Ore.
La paliza se produjo pasadas las 20.30 hora local en el aparcamiento de un supermercado en el barrio Tor Bella Monaca de Roma, uno de los más conflictivos de la ciudad. Las víctimas fueron trasladadas a los hospitales de Tor Vergata y Frascati, y uno de los agredidos se encuentra grave.

