Jesse Versoza, una niña de diez años, recoge botellas y tapones plásticos en una corriente de agua contaminada en Filipinas.
EFE Manila
Unas 1.000 millones de personas en el mundo (1.100 millones según el Banco Mundial, 980 millones según la coordinadora Levántate contra la Pobreza) son oficialmente pobres. Es decir que una persona de cada cinco vive con menos de un dólar (menos de 70 céntimos de euro) al día. Con el umbral de dos dólares al día, son 2.800 millones de personas, casi la mitad de la humanidad, quienes viven con muy pocos recursos.
Son proporciones considerables, pero el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, celebrado este miércoles, también puede servir para destacar algunos datos optimistas: a nivel global, la proporción de pobres se reduce. Mientras la pobreza afectaba al 28% de la población mundial en 1990, en 2004 sólo era una realidad para el 18%. Según las previsiones del Banco Mundial, un 12% vivirá en 2015 con menos de un dólar, con lo cual se alcanzaría uno de los ocho Objetivos del Desarrollo del Milenio fijados por la ONU.
Diferencias regionales
En todas las regiones la proporción de pobres disminuye, aunque, debido al crecimiento demográfico, la bajada no repercute directamente en el número absoluto de pobres. No obstante, las situaciones locales sufren unas variaciones muy importantes. Entre las zonas más esperanzadoras destaca Asia, que según el Banco Mundial cumplirá con creces el Objetivo fijado por la ONU. De seguir así la evolución, Asia Oriental y el Pacífico tendría al 2,4% de sus habitantes bajo el umbral de pobreza, es decir seis veces menos que el máximo asignado (14,9%).

En cambio, los organismos internacionales y las ONG coinciden en señalar a África subsahariana como el agujero negro del desarrollo. No es que la situación se estanque en este continente, sino que empeora en comparación con el resto del mundo: en 1981 África agrupaba al 11% de la extrema pobreza, la proporción subió al 19% en 1990 y al 30% hoy. Los datos recopilados por Levántate contra la Pobreza son también desalentadores: cada año mueren 6 millones de niños menores de cinco años por desnutrición y un millón más de paludismo.
Además de la diferencia regional, también existe un abismo entre los géneros: de los pobres estadísticos, el 70% son mujeres.
La indignación de Ban
El Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza ha sido la ocasión para que la sociedad civil denuncie esas situaciones y manifieste su solidaridad. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, consideró "inaceptable" que 854 millones de personas sufran de hambre crónica en un mundo donde hay una abundancia de alimentos.
Ban recordó que el derecho a la alimentación es un derecho humano fundamental. Por eso lamentó que el progreso hacia la "erradicación del hambre sea lento", a pesar de los compromisos internacionales asumidos por los países miembros de la ONU. "El mundo tiene los recursos, los conocimientos y las herramientas para convertir el derecho a la alimentación en una realidad para todos", valoró Ban.
"La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha elaborado guías prácticas que proporcionan recomendaciones coherentes sobre cómo reducir la brecha entre lo que se ha plasmado en acuerdos y lo que sucede en la realidad", apuntó.
El derecho a la alimentación está incluido en la Declaración de los Derechos Humanos de 1948, indicó el secretario general, a lo que se han sumado desde entonces los Objetivos de Desarrollo del Milenio.


