La polémica surgida tras las críticas mutuas que las policías lusa y británica, que investigan la desaparición de la niña Madeleine McCann, se han dedicado se ha cobrado su primera víctima.
El coordinador del departamento de investigación criminal de la Policía Judicial portuguesa en Portimao, responsable de la investigación del caso, Gonçalo Amaral, ha sido cesado de su cargo, según informó la Dirección Nacional de la Policía Judicial.
Amaral había dicho a "Diario de Noticias" que "la policía británica ha estado únicamente trabajando sobre pistas que convienen al matrimonio McCann". Agregó que la policía británica investiga pistas facilitadas por los padres de Madeleine, Kate y Gerry, y olvida que éstos "son sospechosos de la muerte de su hija".
Por su parte, los padres de la pequeña, según declaraciones personales o de sus portavoces, consideran un despropósito las acusaciones que pesan sobre ellos y se declaran seguros de que su hija fue secuestrada y la policía no debería renunciar a encontrarla viva.
El ministro de Justicia de Portugal, Alberto Costa, trató de atajar el enfrentamiento entre investigadores asegurando que existe "una cooperación fructífera" entre las policías lusas y británicas que investigan el caso y desautorizó al responsable portugués del caso.
El abogado de los McCann denuncia la desunión policial
El abogado de los padres de Madeleine McCann, Carlos Pinto de Abreu, había declarado este martes que las críticas que se habían dedicado las policías lusa y británica "perjudican las investigaciones".
Pinto de Abreu dijo a la emisora estatal de radio "Antena Uno" que se debe abandonar "el chovinismo" en el proceso de las investigaciones.
Las policías portuguesa y británica trabajan de "espaldas" (cada una por su lado) y así no se podrá avanzar para clarificar las circunstancias de la desaparición en mayo pasado de Madeleine, agregó.
El abogado también criticó la falta de coordinación entre la Policía Judicial (PJ), la Guardia Nacional Republicana y la Policía de Seguridad Pública, ambas entidades lusas.
"Es malo que exista todo este ambiente, las policías tienen que trabajar de forma conjunta dentro de Portugal y en coordinación con sus colegas de otros países", reclamó el abogado.




