Miles de monjes budistas y civiles protestan contra la Junta Militar en las calles de Yangón, Birmania.
EFE Yangón
La Junta Militar de Birmania ha impuesto el toque de queda y la prohibición de cualquier reunión de más de cinco personas durante toda la oche.
El toque de queda, aplicado desde las 21.00 a las 5.00 horas, y la prohibición de reunión fueron comunicados a través de altavoces colocados en varios vehículos que fueron circulando por muchas de las calles de la mayor ciudad del país, Rangún, escenario de las mayores manifestaciones de la historia de Birmania en los últimos días, durante la conocida como 'Revolución del Azafrán'.
Las medidas tomadas por el Gobierno militar tendrán una duración inicial de 60 días. A principios del pasado martes, el Ejército desplegó numerosas tropas por el centro de Rangún y se informó de una concentración de soldados en un centro militar de Mandalay.
La Junta Militar que gobierna Birmania desde 1988 advirtió entonces de que estaba preparada para "tomar medidas" en contra de los monjes budistas que lideran las mayores manifestaciones pacíficas en la historia del país en contra del Gobierno.
El ministro de Religión, el general Thura Myint Maung, hizo publica la advertencia mientras más de 300.000 personas marchaban por las calles de la mayor ciudad del país, Rangún. El general advirtió a los monjes de que no actúen en contra de las "reglas y regulaciones" budistas.
La actuación de la Junta Militar, conocida por su mano de hierro a la hora de aplicar sus leyes, ha diferido notablemente en esta ocasión, según diplomáticos y analistas, debido a la presión que ha ejercido su socio y aliado político, China.





