El presidente Luiz Inacio Lula da Silva (d), junto al ex ministro de la Casa Civil, Jose Dirceu (i), procesado por corrupción.
EFE Brasil
La justicia brasileña decidió hoy que el ex ministro José Dirceu y dos antiguos miembros de la dirección del partido del presidente Luiz Inácio Lula da Silva sean procesados por los escándalos de corrupción desatados en el 2005.
Dirceu, quien durante los primeros dos años y medio de gestión de Lula ocupó el Ministerio de la Presidencia y era considerado el "brazo derecho" del mandatario, deberá responder por el delito de corrupción activa.
Según las leyes brasileñas, en caso de ser hallado culpable, Dirceu puede ser condenado a una pena de entre dos y 12 años de prisión.
El tesorero y el presidente
Por ese mismo delito serán procesados Delubio Soares y José Genoino, que en la época de los escándalos eran respectivamente tesorero y presidente del Partido de los Trabajadores (PT), fundado por Lula en 1980 y con el que el ex sindicalista llegó al poder en enero del 2003 y fue reelegido para un segundo mandato en el 2006.
Según la denuncia de la Procuraduría General, Dirceu era el "jefe de una organización criminal" que se valió de su inmenso poder en el gobierno para tejer una red de sobornos parlamentarios alimentada por recursos obtenidos ilegalmente en empresas públicas y privadas.
La semana pasada, en las primeras vistas del proceso, el Supremo decidió juzgar también al ex ministro de Información Luiz Gushiken y al diputado y ex presidente de la Cámara Baja Joao Paulo Cunha, ambos del PT.
Ex ministros y ex diputados
También, serán procesados el ex ministro de Transporte Anderson Adauto, del Partido Liberal (PL), los diputados Paulo Rocha y Joao Magno y el ex parlamentario Carlos da Silva, todos del PT, así como una empleada de ese partido y un ex asesor del Ministerio de Transporte.
El escándalo que en el 2005 hizo tambalear a Lula, expulsó del gobierno al influyente Dirceu y luego le hizo perder su escaño en el Congreso, fue denunciado por el entonces diputado laborista Roberto Jefferson, quien según decidió hoy el tribunal responderá por el delito de corrupción pasiva y lavado de dinero.
Junto con Jefferson, serán procesados por corrupción pasiva y lavado de dinero el ex tesorero del Partido Laborista Brasileño (PTB) Emerson Palmieri y el ex diputado de esa formación Romeu Queiroz.
Otros cargos procesados
También hoy el Supremo acordó procesar al diputado Valdemar Costa Neto, el ex legislador Carlos Alberto Rodrigues y a otros dos políticos del antiguo Partido Liberal, que el año pasado cambió su nombre por el de Partido Republicano.
En otra decisión tomada hoy, el tribunal acordó juzgar por los mismos delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero al diputado Pedro Henry y a los ex diputados Pedro Correa y José Janene, todos del Partido Progresista (PP), así como al ex asesor de esa formación derechista João Claudio Genu.
Por los mismos cargos deberá responder el ex diputado del Partido del Movimiento Democrático (PMDB) José Borba.
Lavado de dinero
Asimismo, se aceptaron las acusaciones de lavado de dinero y asociación ilícita contra los empresarios Enivaldo Quadrado, Breno Fischerg y Carlos Alberto Quaglia, que habrían participado en la recaudación del dinero utilizado para los sobornos.
En total, de los 40 acusados por este escándalo, el Supremo ya ha decidido procesar a 37 de los 40 acusados.
La corte, en las decisiones que ha tomado desde el miércoles pasado, cuando comenzaron las vistas del proceso, ha rechazado las denuncias de corrupción activa contra el ex secretario general del PT Silvio Pereira, el único de los antiguos dirigentes del partido de gobierno involucrados que se ha librado de las acusaciones.
El Supremo Tribunal tendrá mañana su último día de deliberaciones sobre el caso y deberá decidir la suerte de los últimos acusados por el que está considerado el peor escándalo de corrupción en Brasil desde el que, en diciembre de 1992, llevó a renunciar al entonces presidente del páis, Fernando Color de Mello.





