La policía británica interroga a varios jóvenes en relación con el asesinato del menor
EFE
La policía de Liverpool (noroeste de Inglaterra) ha puesto en libertad a seis jóvenes a los que había detenido en relación con el asesinato, la pasada semana, de un niño de once años, que recibió un balazo en el cuello cuando regresaba de jugar al fútbol con unos amigos.
Según confirmaron hoy fuentes policiales, cuatro de los sospechosos, de edades comprendidas entre los quince y los diecinueve años y entre los que había dos muchachas, fueron puestos en libertad sin cargos y otros los dos, en libertad condicional.
El pequeño Rhys Jones murió el pasado miércoles por la noche desangrado en brazos de su madre junto al "pub" donde fue alcanzado por uno de los tres disparos que hizo un adolescente que iba en una bicicleta y del que se sospecha que es miembro de una de las bandas locales.
Homenaje en un partido de fútbol
El sábado, cuarenta mil espectadores que asistieron a un partido del club local, el Everton, del que Jones era forofo, le rindieron tributo con un unánime aplauso de un minuto de duración.
Tanto los jugadores del Everton como sus rivales del Blackburn Rovers llevaban brazaletes negros en señal de luto y los padres y un hermano del menor salieron al campo, vestidos con la camiseta del equipo, junto al entrenador para recibir el emocionado homenaje de los aficionados.
colaboración ciudadana
La policía ha pedido la colaboración de una mujer a la que vieron pasear con un cochecito de niño en las inmediaciones del pub donde ocurrió el suceso y de la que se cree puede ser un importante testigo.
Según la policía local, el asesino, que iba montado en una bicicleta, dio varias vueltas por detrás del pub antes de hacer tres disparos con una pistola de cañón largo en la dirección de Rhys, que fue alcanzado en el cuello por uno de ellos.
La policía ha pedido a los vecinos que rompan la muralla de silencio que rodea lo ocurrido, que venzan el miedo de declarar que parecen tener muchos y cuenten lo que han visto.





