El Scirocco, aunque no es muy conocido por el gran público, es un coche con historia y muy apreciado por los jóvenes del mundo. El primer modelo estaba diseñado por Guigiaro y apareció por primera vez en 1973 durante la celebración del Salón de Ginebra. Fue anunciada como la versión "deportiva" del Golf y del Jetta, usaba su plataforma, para posteriormente volver con una segunda versión en el año 1982. La actual fue mostrada en el 2008 en el mismo certamen que lo hiciera la primera.
El coche es un coupé de tres puertas homologado para ser ocupado por cuatro personas y proviene del Golf. El Scirocco tiene una distancia entre ejes de 2.578 milímetros, una altura de 1.4 metros, una longitud de 4.25 metros y un ancho de 1.81 metros.
Su línea es muy llamativa y parece más un concept del fabricante de Wolfsburg que uno de sus vehículos de serie. Por cualquier parte que lo mires te sorprenderán sus líneas que son todo un ejercicio de estilo. En conjunto es "anchote" y su carrocería va pegada al suelo, lo que transmite una imagen que se queda en la retina.
El frontal se divide en dos áreas: la superior, de corte futurista, con dos líneas horizontales, en brillante negro, que quedan delimitadas por unas concisas ópticas, y la zona inferior que alberga una entrada de aire central que está realizada en negro y tiene un diseño central en forma de rombos. Seguimos con un lateral que da la sensación de no tener final gracias a la invisible columna B y a la banda superior que asciende hacia atrás de forma inclinada para acabar en una atrayente columna C. Las ventanas delanteras no tienen marco superior. El coche acaba en una zaga cuyos anchos faros traseros se hacen más patente en la perspectiva trasera. Todo ello sostenido por unas preciosas y deportivas llantas. Curiosamente, a pesar de lo dicho al principio, la imagen que queda de él es atemporal y por ello no cansará a sus clientes y mantendrá una buena revalorización.
Su ADN es de coupé y por ello su espacio es menor que su hermano el Golf ya que las bellas formas exteriores han decidido las interiores. De este modo la cabina del Scirocco es cerrada y protectora. Aunque el volante de formas achatadas es muy bonito, con tacto y diámetro perfecto, nos gusta más el opcional equipado con multifunción y con un diseño que da más luz al interior. Existe un techo panorámico pero, de momento, es exclusivo de la versión de 200 CV ¡Una lástima!
Debido a las formas de la cabina las personas de más de 1,80 metros notarán que el techo cae por delante cerrando la visibilidad y que las bonitas líneas del Scirocco inciden en la visibilidad lateral y especialmente en la trasera.
El interior mantiene la calidad de la marca, que prácticamente es premium, en cuanto a ensamblaje y materiales empleados. El salpicadero es similar al montado en el Volkswagen EOS, está mullido y es agradable de ver. Todo está organizado lógicamente en el frontal del Scirocco, tanto sus botones, como mandos giratorios o palancas tienen buen tacto de accionamiento y sus sistemas de entretenimiento o de climatización, dual de serie, son sencillos de manejar. Destaca la radio con su sistema de funcionamiento táctil y como es normal se echa en falta el opcional sistema de radio ' navegación RNS 510 DVD. La insonorización es buena y en Volkswagen parece que han querido que oigamos el motor, a veces, en aras de la deportividad.
Los asientos delanteros son muy ergonómicos y cómodos. Al ser eléctricos y con ajuste lumbar permiten largos viajes sin problema sujetando al cuerpo en curvas perfectamente. La posición de conducción es baja y tanto el volante, como los pedales, el cuadro de mandos y la palanca de cambios están perfectamente colocados entre sí. El coche dispone de contados huecos para dejar objetos ya que el espacio central está reservado a dos sujeta vasos y delante de la palanca de cambios están los botones de accionamiento de varios extras y el cenicero, localizado este último entre dos apéndices en forma de asa que surgen de la zona superior del salpicadero. Nos queda la guantera refrigerada, las bolsas de las puertas, tapizadas, y un cajón situado en el salpicadero a la izquierda del volante que nos será muy útil para guardar llaves, mandos, móvil o una cartera. El apoyabrazos central, al llevar el conector de media, sólo deja un hueco para tarjetas.
Los pasajeros atrás disponen de un espacio reducido, aunque la accesibilidad es buena, ya que los asientos delanteros se pueden desplazar hacia delante lo suficiente para entrar y después volver a posicionarse donde estaba, ya que tienen memoria. Cada puesto trasero cuenta con un pequeño hueco situado en el lateral. Los asientos se pueden tumbar simétricamente para aumentar el maletero hasta unos 750 litros y que en posición normal tiene un volumen de 292 litros. El maletero tiene formas regulares permitiendo aprovecharlo y sólo al meter equipaje veremos que la boca queda alta debido al diseño de la trasera.
Debemos aclarar que la unidad probada montaba el extra de tapicería "Vienna" cuero con ajuste eléctrico que incluye: bandas centrales y partes laterales de los asientos en cuero, revestimiento de puertas y laterales en capa espumada, aplicaciones en cuero sintético, asientos delanteros térmicos, asiento del conductor con ajuste eléctrico y apoyo lumbar en el respaldo de los asientos delanteros. El efecto visual que provoca este acabado es especialmente llamativo.
La unidad probada lleva el motor de 1.4 TSI con 160 CV y el cambio DSG de siete velocidades, existe otra superior con 200 CV que puede ser manual o con DSG de seis velocidades y una inferior con 122 CV con cambio manual únicamente.
Este motor al ralentí parece estar apagado y se ha mostrado tras la prueba muy austero ya que obtiene consumos medios de 6,6 litros, sino se le hace correr, consiguiendo además unas prestaciones excelentes. Pero lo mejor no son las prestaciones, sino como las consigue, ya que el cuatro cilindros de 16 válvulas en doble árbol con cabeza e inyección directa con doble sistema compresor - turbo actúa nada más solicitárselo al pedal del acelerador, mostrando una rapidez de acción y capacidad de subida de revoluciones que es aprovechada perfectamente en todo momento por el también rapidísimo cambio secuencial de siete marchas, permitiendo al Scirocco ir muy veloz partiendo de cualquier régimen.
El Scirocco es un coupé muy fácil de conducir que permite errores en plena curva. Sus propietarios, a pesar de la sugerente potencia que eroga su propulsor, se encontraran muy seguros de sí mismos y de la máquina a los pocos kilómetros de conducirlo. La razón de esto hay que buscarla en varias partes del coche. Una de ellas es su ensanchado chasis que está equilibrado excelentemente y soporta la potencia del motor sobradamente. A esto se le suma una dirección directa y rápida que, junto con un tren trasero que sostiene al coche perfectamente y permite al tren delantero ir sobre raíles, nos permitirá meternos en curvas de alta o baja velocidad con total seguridad por nuestra parte.
La verdad es que es un coche que se disfruta mucho conduciéndolo en cualquier tipo de vía y todas las sensaciones quedan aumentadas debido a la altura del vehículo y a la baja posición del asiento.
La unidad montaba el práctico opcional DCC o suspensión adaptativa electrónicamente (850 euros) que permite tres niveles de compresión (sport, normal y confort) e interactúa también en la dirección electromecánica endureciéndola o lo contrario. Recomendamos adquirir el citado DCC, tras haberlo probado, ya que es realmente útil y mejorará la calidad de la conducción escogida. En viajes largos la suspensión es cómoda ya que en el modo confort, a pesar de estar orientado el conjunto hacia lo deportivo, mantiene un compromiso con la comodidad de los ocupantes.
El coche cuenta con ABS, EBV, ESP y asistente de frenada ASR que junto con los disco delanteros de 325 mm y traseros de 253 mm frenan el conjunto a placer.
El precio de este coche, sin opcionales, es de 27.310 euros y dado el equipamiento que lleva de serie no nos parece caro si lo comparamos con sus competidores. La unidad probada al llevar el mencionado paquete "Vienna" (2.330 euros), el paquete "Premium" (660 euros), el cable conexión iPhone y iPod para MDI (55 euros), la pintura metalizada (295 euros) y la recomendada regulación adaptativa DCC del tren de rodaje provoca que el total suba hasta 31.500 euros.
Aunque el viento llamado Siroco es un aire muy cálido, con temperaturas particularmente elevadas y muy seco proveniente del sur, por esta vez viene desde el norte de Europa para traernos un vehículo con una línea exterior de las más llamativas del mercado que nos ha subido la adrenalina por sus cualidades deportivas fácilmente exprimibles y cuya relación precio equipamiento que no nos dejará evaporados a diferencia del elemento natural.



