Esta berlina media familiar es una de las más sofisticadas que hay en el mercado, como es natural, debido a su estatus premium. Este tipo de vehículos, conocidos como "Station Wagon" en el mundo anglosajón, tienen dos razones de existir: la primera disponer de un mayor volumen interior que una berlina estándar para así ser más prácticos y funcionales que estos y la segunda es tener mejores cualidades dinámicas, estética más bonita y ofrecer a su comprador un mayor empaque que un monovolumen medio compacto.
Comparando las medidas de esta preciosidad manufacturada en Ingolstadt con otros familiares del mercado vemos que Audi ha preferido ahondar mucho más en la segunda virtud que mencionábamos en el párrafo anterior.
El A4 Avant mide 4'70 metros de largo, 1'82 metros de ancho y 1'43 m de altura. Su longitud le coloca como unos de los modelos menos largo, aunque comparte anchura con otros competidores, siendo su altura la más baja de todos. Estos datos nos hacen ver que es práctico y funcional pero que a la vez su condición de vehículo de prestigio ha influido en su diseño y en su tamaño final.
Exteriormente nada más verlo se aprecia la calidad del conjunto en detalles varios como la junta que une la superficie lateral del vehículo con el techo que es prácticamente invisible ya que está realizada de forma muy precisa. Las formas de este coche son dinámicas y contenidas en su expresividad mediante un trazo tenso y rígido. Es un vehículo que transmite elegancia, compacidad y deportividad. Esta última cualidad queda más acentuada en esta unidad probada que en otras versiones ya que equipaba el acabado "S Line".
Destacan especialmente los elementos del frontal que son la ancha parrilla que Audi denomina "Singleframe" y los faros elaborados con complejas líneas; después de ellos sigue un largo capo, en proporción con el resto, que se fusiona con el habitáculo el cual inicia su descenso muy pronto siendo seguida esta inclinación por los montantes D.
A todo esto le tenemos que sumar que el acabado deportivo que llevaba modifica los parachoques, el spoiler delantero, las rejillas de aire laterales, el panel del difusor, los tubos de escape y las molduras de las taloneras. Incluye un largo spoiler ubicado en el borde del techo que aporta a la parte trasera del vehículo un llamativo toque.
Al abrir la puerta la calidad continúa en su interior y tiene un diseño atrayente. Dispone de espacio suficiente para los ocupantes, gana algo más de altura atrás con respecto a la berlina, y se aprecia que todo está muy medido. Gracias al techo panorámico la luminosidad interior era soberbia.
Los asientos delanteros, con una posición de montaje muy baja y un corte ergonómico, integran perfectamente al conductor y al acompañante en el habitáculo. La unidad probada los llevaba eléctricos y se podían regular en todas direcciones ya que contaba con regulación lumbar y con cojín regulable longitudinal. Estaban realizados en cuero-alcántara y tenía un tacto agradable como el resto de tapizados de asientos y puertas. La postura para conducir es perfecta, tiene un reposapíe izquierdo muy conveniente y los pedales están simétricos con respecto al asiento y el volante.
Ya sentados, vemos que el cuadro de mandos se inclina claramente hacia el conductor, de modo que casi todas las funciones quedan al alcance de la persona al volante y que la consola central se encuentra ocho grados inclinada hacia la izquierda. Miramos los botones localizados en la puerta y vemos que están orientados hacia nosotros también; giramos la vista a la zona central y vemos que están localizados, de forma muy cómoda, los mandos del MMI. En este caso el MMI va asociado al opcional navegador Plus y una vez aprendidas sus múltiples funciones es muy sencillo de controlar gracias a sus grandes botones que se iluminan al activarse y al mando giratorio central.
En general todo el empleo de los mandos y botones es muy intuitivo, quedan a una lograda disposición para el conductor y demostrando finura de realización en el tacto a la hora de accionarlos. La nota de ergonomía queda muy alta en este vehículo, como decimos, y es algo normal ya que se basaron en el poderoso A8 a la hora de diseñar todo el cuadro de mandos.
El cuadro de relojes es claro ya que dispone de dos grandes relojes y de dos medidores (temperatura del agua y nivel de depósito) a cada lado. En el centro está el visor digital que dispone de abundante información que aparecerá cuando usemos los diferentes sistemas del coche tales como computadoras de abordo, navegador, etc. Tienen un diseño clásico típico de la marca que a la vez muestra innovación y tecnología.
El volante multifunción era un opcional deportivo que tiene un diseño de cuatro radios con un diámetro y grosor perfecto, además de ser agradable al tacto. El A4 Avant transmite sensaciones que te acercan más a un deportivo "light" que a un familiar clásico.
Atrás, el espacio para los ocupantes es bueno en cuanto a términos de anchura de la banqueta y de altura del techo. Los pies disponen de superficie para ello si exceptuamos al ocupante central ya que el volumen del túnel de la transmisión quattro estará presente.
Abrimos el maletero mediante el sistema "Soft Touch" que trae de serie y vemos que éste no es especialmente grande, tiene 490 litros, pero sus formas cuadradas permiten aprovecharlo al 100%. Audi ha pensado mucho en esta zona posterior ya que los clientes escogen este tipo de vehículos por esta razón. Así el maletero tiene un suelo reversible, por una parte es moqueta y por otra goma, que es fácil de manejar según lo necesitemos y nos permitirá darle un mayor uso sin preocuparnos de deteriorar los tejidos. Delante de este suelo móvil se aloja la caja de herramientas que está perfectamente colocada en una bandeja realizada con espacios con la forma de los utensilios del vehículo y quedando debajo de todo ello una rueda de emergencia. En las paredes hay argollas de sujeción y en el lateral derecho un hueco cuadrado con redecilla que sirve para meter objetos de tamaño mediano. Además, dispone como opcional un elemento que probamos anteriormente en el Q5 y que nos encantó: el sistema de rieles que permite fijar la carga sin posibilidad de movimientos.
Si queremos más espacio podemos abatir el asimétrico (60/40) respaldo para así obtener un suelo plano para la carga y un total de 1430 litros.
El Avant monta un 2 litros diesel de cuatro cilindros en línea con 16 válvulas que respira a través de un turbo TGV e intercooler. Va alimentado por un sistema common-rail que trabaja a 1.800 bares con inyectores piezoeléctricos de 8 orificios. Nada más arrancarlo, estando al ralentí, no lo oiremos ni sentiremos vibraciones provenientes del vano delantero; ni tampoco cuando lo aceleremos o cuando efectuemos rápidas recuperaciones, que permiten sus 170 CV y su par de motor de 350 Nm entre 1750 rpm a 2.500 rpm, nos daremos cuenta que es un motor de compresión. También notaremos que no está propulsado por gasolina cuando tardemos en ir a repostar ya que el vehículo tiene un consumo medio de seis litros.
Asociado a este ingenio mecánico va la caja de seis marchas manual que tiene unas relaciones equilibradas y que buscan ayudar a obtener bajos consumos. Su accionamiento se realiza sin problemas a través de la palanca ya que está colocada en una posición ideal, siendo sus recorridos cortos, su tacto suave y su guiado preciso lo que permite una gran rapidez en su uso.
En ciudad el A4 Avant se maneja perfectamente gracias a la capacidad de giro que tiene la dirección y a la gran visibilidad que existe en todas direcciones. Los retrovisores tienen un tamaño que permiten ver atrás excelentemente y, sino, el sistema de aparcamiento nos avisará de obstáculos cuando lo estacionemos. El sistema Start-Stop funciona perfectamente y según el fabricante ahorraremos un 5% de combustible. Para ello dispone de un sistema que nos va recomendado desde el cuadro de relojes, en el visualizador digital central, de la marcha que debemos insertar para así conseguir un menos consumo. Durante la prueba fue curioso ver cómo nos sugería cambiar de cuarta a sexta directamente que, debido al par motor y las relaciones del cambio, se podía hacer sin ningún problema.
Salimos a carretera abierta y toda la calidad de este coche queda patente ya que tras trescientos kilómetros apenas notamos cansancio. La unidad probada llevaba el tren de rodaje deportivo y a pesar de mantener un buen compromiso con el confort, las bonitas llantas de 19", equipadas con unos neumáticos Dunlop medidas 255/35, nos recordaran que están ahí al pasar por un bache.
En carretera con asfalto completamente liso la sensación de estabilidad es total gracias al sistema de tracción permanente, al tren deportivo y a las suspensiones que junto a un chasis que absorbe todo se traduce en un coche capaz de mantener una velocidad de crucero muy alta. Al motor le "gusta" ir arriba, y gracias al elástico propulsor nos será muy fácil adelantar a los vehículos que nos precedan. Si el asfalto no está perfecto el coche mostrará cierta sensación de imprecisión en el tren delantero que gracias al resto de elementos del apartado dinámico lo subsana.
El A4 Avant es un automóvil del tipo de los que va más rápido de lo que uno siente debido a su calidad de rodadura. Audi tiene un motor de 140 CV que será escogido como más racional por algunos clientes pero la versión probada da tanto placer de conducción que aquel que lo experimenta no creemos que prefiera la versión menos potenciada. Existe otra versión superior con tracción Quattro y equipada con el 3.0 TDI de 240 CV que necesitaría de otras consideraciones para su adquisición.
El sistema de frenos de esta creación de la marca de los cuatro aros es muy buena y dispone de ABS con secado automático de los discos y con asistente de frenado (SAFE) más distribución electrónica de la fuerza de frenada (EBV).
Cuenta con bloqueo del diferencial electrónico (EDS), control de tracción (ASR) y programa electrónico de estabilización (ESP).
El modelo base parte de un precio de 38.350 euros que lleva de serie un equipamiento y acabado más que suficiente pero la marca nos ofrece una gran variedad de opcionales. Aunque hemos mencionado algunos anteriormente la unidad probada disponía de los siguientes: Adaptive light, airbags laterales, alarma antirrobo, asientos delanteros deportivos, barras longitudinales, climatizador, cuero/Alcántara, fijación de asientos para niños, indicador pinchazo, inserciones aluminio mate, llantas aluminio fundido de 19"; MMI Navegador Plus, paquete portaobjetos, paquete confort, paquete deportivo S Line, paquete exterior S Line, paquete técnico, retrovisores exterior ajustables, sensor luz & lluvia, sistema información conductor, techo de cristal panorámico, tornillos de rueda con seguro, tren rodaje deportivo y volante deportivo de cuero multifuncional.
Todos ellos encarecen el importe de la unidad probada hasta llegar a unos 52.000 euros pero no dudamos que harán muy feliz a su poseedor.
Algunos extras como el paquete técnico (1.650 euros) que incluye: Faros de xenón plus con luz de marcha diurna con técnica LED, sistema lavafaros a alta presión, retrovisor interior antideslumbrante automático, sensor de luz y lluvia, control automático de velocidad y Audi parking system APS trasero son muy interesantes por todo lo que dan y lo que ayudan en términos de visibilidad o de comodidad. Otros opcionales como el atractivo navegador MMI Plus, el MMI es de serie, deberemos considerar si gastarnos 2.875 euros nos compensa.
En resumen, el Audi A4 Avant es un valor seguro para aquellos que aprecian la belleza y la longevidad de la marca, además de la practicidad que tiene esta versión, unido todo ello con unas cualidades dinámicas, casi deportivas, que tiene esta fina berlina familiar.



