El 407 mantiene la misma línea "felina" que otros modelos de la marca tales como el 207 o el 308. Sus formas exteriores pueden parecer un poco "fuera de moda" comparándolo con los nuevos modelos Laguna o Mazda 6 pero es menos clásica que la mostrada por el también recién llegado Exeo. Según lo ves destaca la vista "a tres cuartos" que ofrece y tras analizarlo con detalle nos fijamos en los bonitos cromados que luce en diferentes partes de la carrocería, en la pintura empleada en los parachoques y sobretodo en la nueva rejilla frontal realizada con cinco finas barras verticales y tres horizontales, todas ellas cromadas, enmarcadas en la gran entrada de aire localizado en el elegante frontal.
Es un vehículo que gracias a estos elementos y a otros como el parabrisas avanzado le ubican entre vehículos de líneas muy acentuadas, que se llevan ahora, y de otros con formas más clásicas, aunando el 407 un poco de ambas.
El interior tiene un acabado llamado Sport que se refleja, entre otras cosas, en el diseño de los asientos o el fondo blanco de los relojes del tablero pero en realidad vemos que su espíritu es burgués y rutero. El diseño interior de este coche, como el del 207, va por un camino alejado tanto de las formas llamativas del diseño italiano como de la austeridad japonesa o, quizás, alemana. Es un concepto atractivo con diseño propio que busca ser diferente pero sin ser presuntuoso; en él destacan la disposición de los relojes o las formas del salpicadero como explicamos en el siguiente párrafo.
Nada más entrar en el habitáculo llama la atención un salpicadero dividido en dos alturas y en dos zonas laterales que los diseñadores franceses han creado dándole una estética técnica pero que no cae en diseño "tecno". El salpicadero es un atrayente elemento, nada intrusivo, que aumenta la sensación de espacio que tenemos ya de por sí en la zona delantera. Dicho elemento destaca por los diferentes materiales que lo componen que son de buena calidad y tacto. Pequeños toques de lujo en forma símil de aluminio o de fibra negra brillante que se aprecian alrededor de las manillas de las puertas y en el centro de la consola consolidan la calidad del conjunto. Destaca este centro de consola que alberga el opcional navegador WIP (Radioteléfono con navegador GPS con pantalla color y disco duro con cartografía europea, conexión USB y Jukebox) y los mandos de climatizador automático dual de serie; teniendo ambos un manejo muy sencillo y rápido de aprender.
Todos los elementos de uso quedan cerca del conductor teniendo el vehículo una acertada ergonomía. El 407 dispone de bastantes sitios donde dejar los objetos que llevamos y destaca por tamaño el hueco localizado debajo del apoyabrazos central, que a veces nos molestará al tirar del freno de mano, pero que posee una gran capacidad, como decimos, y alberga la toma USB. Aunque tiene un cajón a la izquierda del volante echamos en falta uno en el centro, detrás de la palanca de cambios, que nos permita dejar objetos que podamos necesitaren cortos trayectos. No hay tal nicho porque está ocupado por un sujeta vasos que tampoco vendrá mal a muchos propietarios.
El espacio que tiene atrás para los pasajeros no es de lo más grandes de su segmento pero no está mal. Con el acceso sucede lo mismo, es normal, ya que el beneficiado en este caso es el diseño. El maletero con 432 litros tienen unas formas regulares que permiten aprovecharlo bien pero tampoco es especialmente voluminoso.
El 407 es un vehículo que transmite robustez y calidad tanto en el exterior como en el interior.
Arrancamos el dos litros diesel de 140 CV y no se perciben vibraciones ni molestos ruidos. Es un propulsor elástico y suave que entrega 320 Nm de par a 2.000 rpm; consume muy poco como pudimos ver durante la prueba ya que obtuvo una media que no llegaba a los seis litros. Sus prestaciones son buenas acelerando de 0 a 100 Km/h en 9'8 segundos.
Las seis marchas de la caja de cambios aprovechan bien este propulsor gracias a las equilibradas relaciones y su accionamiento no revistió ningún problema.
La dirección es de tacto agradable y directa transmitiendo el asfalto en todo momento. A ella se le suma una suspensión de tarado firme pero bastante confortable. Todo ello sustenta un chasis que absorbe perfectamente las inercias del vehículo transmitiendo robustez y bienestar a la berlina.
En ciudad se maneja perfectamente gracias a las pocas vueltas que se necesita dar al volante y a la capacidad de giro que tiene la dirección. El motor, como decíamos, le hace una berlina agradable de conducir gracias a sus al par motor que contribuye a moverlo bastante ágilmente. Ya en autovía el 407 se siente y se disfruta dando una placidez de conducción en todo su conjunto. En general es un coche descansado, seguro y ágil que lo sigue siendo en zonas con curvas donde la carrocería no se mueve ante las inercias lo que le otorga también más seguridad.
El equipamiento del coche es bastante abundante ya que de serie cuenta con un navegador integrado a color WIP-Nav con cartografía europea y Kit Manos Libres Bluetooth o un climatizador dual. También dispone de elementos como las cuatro ventanas eléctricas, volante de cuero de 3 brazos regulable en altura y profundidad, iluminación de acompañamiento "Follow me home", cristales tintados o retrovisores exteriores abatibles eléctricamente, entre otros.
En materia de seguridad activa y pasiva destaca, respectivamente, por el ESP y el ABS con asistencia al frenado de emergencia y repartidor electrónico de frenada; y por el Isofix y los ocho airbags que monta ya que incluye unidades de techo.
El precio base de es 24.880 euros y nos parece muy adecuado para todo el equipamiento que da y todas las sensaciones que ofrece. La unidad probada llevaba elementos que la encarecen como el navegador más sofisticado (1.550 euros), asientos en semicuero (800 euros), el detector de obstáculos tanto delanteros como traseros (400 euros) y el equipo Hifi de la marca JBL que sonaba muy bien.
La berlina media de Peugeot nos parece muy atractiva para un público que se siente joven pero tiene responsabilidades familiares o como coche de empresa con cierta representación. Nos parece homogénea en todo su conjunto y con una relación precio-calidad-equipamiento que le permite luchar contra sus competidores.



