Para lograrlo, los equipos de Peugeot se lanzaron a acomodar a 4 personas en 2,50 m de longitud. Esta habitabilidad record permite, potencialmente, una gran capacidad de carga mientras que su compacidad le confiere la capacidad de aparcar en cualquier micro plaza de parking e incluso, de manera perpendicular a la acera.
Para responder a este reto, la organización del habitáculo se inspira, en términos de ergonomía, en el mundo de las dos ruedas: el conductor toma los mandos del vehículo adoptando una posición de conducción inédita, más vertical, lo que ha sido posible gracias a la ausencia de pedales en el suelo. El pasajero trasero se sitúa, en tándem, detrás de él y en el lado derecho, los pasajeros delantero y trasero adoptan la misma postura.
Gracias a esta configuración, inédita para un vehículo de cuatro ruedas, el BB1 permite un elevadísimo aprovechamiento del espacio interior.
El BB1 tiene propulsión eléctrica y está equipado con conjuntos motor-rueda trasero, desarrollado junto a Michelin. Esta original implantación permite maximizar el volumen interior. Respondiendo a la legislación de los cuadriciclos, la potencia total desarrollada no supera los 20 CV. Sus características le proporcionan una reactividad tras el arranque de primer orden (de 0 e 30 km/h en 2,8 s) y un buen nivel de recuperaciones (de 30 a 60 km/h en 4 s). Las baterías, de tipo ion-litio proporcionan potencia disponible y permiten una autonomía cifrada en 120 km.
Finalmente el concept destaca por el uso de células fotovoltaicas que utilizan una tecnología de nueva generación estudiada conjuntamente con la fundación Ocean Vital. Son células blandas (lo que permite aplicarlas en superficies tan complejas como el doble abombamiento del techo del BB1) y consiguen un alto rendimiento, del orden de un 16% de la energía recuperada (en franco progreso en relación a los sistemas actuales) para alimentar algunos de los equipamientos del automóvil.



