Alonso, de nuevo en lo más alto
Reuters Singapur
"La carrera está perdida". Esa es la frase que dijo Fernando Alonso cuando llegó al box tras la clasificación del sábado. Sin embargo, el destino, las meigas, la suerte o lo que cada uno considere le ha devuelto lo que, en justicia, un bicampeón como él se merecía: Alonso ha vuelto a lo más alto.
El bicampeón español logró su primera victoria desde el Gran Premio de Italia de 2007 gracias a que ese milagro al que todos apelaban y que vino en forma de 'safety car'. La estrategia de Renault consistía en hacer dos paradas, y esperar a que algo sucediera para que, al menos, alguno de sus dos pilotos llegase a meta entre los diez primeros. Saliendo Fernando Alonso el decimoquinto y Nelsinho Piquet el decimosexto era algo prácticamente inviable. Pero, como en tantas ocasiones se ha encargado la historia de la Fórmula 1 de demostrar, hasta que no se baja la bandera a cuadros puede pasar de todo.
Piquet se estrella; Alonso se luce
Corría la vuelta 14 cuando todo cambio de giro. Felipe Massa, Lewis Hamilton y Kimi Raikkonen lideraban con comodidad una carrera que se aventuraba aburrida. Nada más lejos del resultado final. Fernando Alonso acababa de parar en boxes cuando su compañero Piquet perdía el control de su Renault y acababa empotrado contra uno de los muros.
El safety car consecuente revolucionó todo de forma radical. La mayoría de pilotos estaban a punto de hacer su parada y se arriegaban a quedarse sin combustible si no paraban. Ese fue el caso de Nico Rosberg y Robert Kubica, que tuvieron que hacer sus paradas en boxes con el 'pit lane' cerrado, lo que les provocó una consecuente sanción de 'stop&go' que, posteriormente, beneficiarían a Fernando Alonso.
Jarno Trulli y Giancarlo Fisichella se la jugaban a una estrategia de una única parada, que no habían realizado, con lo que una vez se hubo retirado el coche de seguridad se encontraron en primera y segunda posición provisional. Pero Alonso mantenía una ventaja diferencial: él ya no tenía que repostar hasta mucho después, y los que iban tercero y cuarto, Rosberg y Kubica, tenían que cumplir sus sanciones.
Tras estos acontecimientos, Fernando Alonso se encontró liderando una carrera de Fórmula 1 de nuevo, mientras que los equipos punteros tenían graves problemas.

ADN.es
Si el 'safety' le había dejado sin opciones de victoria, para Felipe Massa, que se encuentra pugnando con Lewis Hamilton por el liderato del Mundial, ha sido un Gran Premio para olvidar. En su primera parada en boxes, el sistema de Ferrari del semáforo para indicar que el piloto ya puede arrancar cuando se le quita la manguera de combustible falló, arrancó con dicha manguera todavía enchufada y, además de llevarse por delante a algunos mecánicos, tuvo que pararal final de la calle de boxes para que sus mecánicos se la quitasen.
Por si fuera poco, a falta de poco más de una decena de vueltas para el final,en la entrada a uno de los túneles trompeó, lo que provocó un segundo accidente, en este caso de Adrian Sutil, que se chocó en la entrada. Segundo 'safety car' y nervios para todos, ya que las diferencias que había obtenido Alonso en el primer puesto se redujeron.
El tramo final, con los nervios a flor de piel. Alonso salió bien del segundo coche de seguridad, con Nico Rosberg que supuso su mejor aliado en el segundo puesto, sujetando a un Lewis Hamilton, tercero, impotente al ver cómo su ex compañero le privaba de una ocasión de oro de dar el hachazo definitivo al mundial. Todavía hubo tiempo para un incidente más: Kimi Raikkonen se comía la chicane donde ya el sábado se había estrellado Giancarlo Fisichella y destrozaba su Ferrari, que cierra el primer GP nocturno sin puntuar.
Pese a ello, la situación delante se mantuvo y se confirmó el regreso de Alonso entre los más grandes, con Nico Rosberg a su derecha y Lewis Hamilton a su izquierda. No se sabe aún cual será el futuro de Alonso, pero al menos, podrá decir que no se despidió de la temporada 2008 en blanco.




