La Federación de Sindicatos de Trabajadores de la Enseñanza de Aragón STEA ha anunciado hoy que no firmará el pacto social y político por la Educación que propone el Ministerio de Educación.
El sindicato reconoce ser copartícipe de algunas de las medidas y prestan su apoyo a otras, sin embargo, lamentan que algunas de ellas que considera relevantes no están, como no apostar por la Escuela Pública, que "diluye" en una única red de centros sostenidos con fondos públicos, permitiendo el avance de la privatización.
Exigen para infantil y primaria la creación de una red pública y gratuita, el incremento del profesorado de Educación Especial y de apoyo, reforzar la acción de tutorías, la disminución de las ratios y aumentar la dotación de personal de Administración y Servicios.
Según esta organización, en todas las etapas educativas obligatorias se debería trabajar por un currículum más atractivo para el aprendizaje, donde lo teórico o aplicado no se diferencie de lo básico o académico.
"Cualquier política educativa debe plantearse qué y cómo se enseña, especialmente cuando el sistema niega el éxito a un porcentaje tan alto de alumnado", advierte.
También critica que no se recogen sus propuestas en materia de Formación Profesional, que pedían potenciar con una red pública de centros, independientemente de sus circunstancias geográficas y sociales, la generalización de las enseñanzas en régimen nocturno, y que se amplíe la oferta de las familias profesionales, en función de su rentabilidad social y no sólo de las empresas.
Según STEA, con este pacto esto no se va a corregir el deterioro de la Escuela Pública, porque no se abordan las consecuencias del abandono de lo público en beneficio de la privatización.
STEA advierte que es la Escuela Pública la que garantiza, para el conjunto de la población, el respeto de todas las ideas, la convivencia basada en la pluralidad y la tolerancia, la participación de la comunidad educativa en el control y la gestión de los centros, la libertad de cátedra del profesorado, la diversidad lingüística y cultural del Estado.
Asimismo considera "decepcionantes" e "insuficientes" las medidas dedicadas al profesorado porque señalan "un futuro peligroso" para su condiciones laborales, ya que "todo queda en un conjunto de ambigüedades y deseos de futuro que nada tienen que ver con la realidad de las plantillas actuales de profesorado".
También se deja en suspenso el sistema de retribuciones o la posibilidad de prorrogar el actual sistema de jubilaciones anticipadas.
El sistema de formación y acceso a la docencia deben ir ligados a la práctica profesional y, por tanto, reconocerla en el acceso diferenciado del personal interino debería ser una medida concreta y urgente.
STEA tampoco comparte el traslado a los centros educativos públicos de un modelo de dirección propio de la empresa privada, mientras que las medidas relativas a la Universidad "no son sino una desiderata del modelo que desea quien asume como buena una lógica política y económica del conocimiento y la cultura".
Para este sindicato, la financiación que se propone para el Pacto es "insuficiente" y debería "contemplar un escenario presupuestario progresivo que permitiera alcanzar, en un plazo de tiempo razonable, el 7% del PIB dedicado a educación".




