La situación económica del Ayuntamiento de Zaragoza es muy delicada, ya que acumula una deuda de 704 millones de euros, lo que corresponde al 109% de los presupuestos, cuando el límite legal es del 110%.
El responsable de Hacienda del Consistorio, Francisco Catalá, reconoció ayer las dificultades que atraviesan las arcas municipales, pero señaló que "saldrán adelante", por eso, pidió al PP que "arrime el hombro" y "trabaje en la misma dirección".
Catalá explicó que las cifras de la liquidación del año 2009 son positivas, con un superávit de 26 millones de euros. Sin embargo, lamentó el descenso de ingresos de los Presupuestos del Estado, la falta de recursos por la venta de suelos y los más de 30 millones que el Ayuntamiento ha adelantado para financiar proyectos del Fondo Estatal de Inversión Local. Catalá reconoce que el año pasado se dejaron de ejecutar 65 millones de euros en inversiones pero que más de 45 millones se recuperarán a lo largo de este año.
El responsable de Hacienda destacó que el Consistorio tiene capacidad de endeudarse y seguir aplazando cobros a proveedores o promotores de suelo para que puedan "seguir subsistiendo, hacer vivienda protegida y crear empleo".
El PP califica como "preocupante e insostenible" la situación económica municipal. Los populares plantean una serie de medidas para salir de la "parálisis" y reconducir la situación, que pasan por actualizar el plan económico financiero, contener el gasto corriente y llevar a cabo un plan de reestructuración de la plantilla municipal con el apoyo de los sindicatos y priorizar el gasto social. El grupo municipal de CHA cree que la "complicada" situación que atraviesan las arcas municipales es culpa de "la crisis general" y de la decisión del alcalde, Juan Alberto Belloch, de pagar en dos años 200 millones de euros que corresponden a la Expo. Los nacionalistas creen que se superará esta situación, pero con políticas "austeras y contención de gasto".




