El secretario de Estado de Planificación del Ministerio de Fomento, Víctor Morlán, anunció ayer que la negativa declaración de impacto ambiental hace "inviable" la construcción de la autovía entre Teruel y Cuenca, y propuso como alternativa mejorar la comunicación por carretera de la actual N-330.
Morlán afirmó que, pese a la "voluntad política" de Fomento, los problemas planteados por la Comunidad Valenciana en el trazado por el Rincón de Ademuz (Valencia) y medidas correctoras "insuficientes" han obligado a desistir del proyecto de autovía, la A-40, que uniría Teruel con Cuenca, Toledo y Ávila.
Como alternativa a la autovía, Fomento plantea mejorar la comunicación actual por carretera, con un tercer carril de aceleración. El Gobierno recuperaría parte del trazado proyectado entre la conexión con la autovía A-23 y Libros (Teruel), y desde este municipio hasta Cuenca se realizaría un nuevo trazado con la recuperación de varios proyectos de variantes.




