El Alicante recibe al Orihuela con el objetivo de sumar un triunfo que le acerque a la permanencia, tras haber resuelto con buenos resultados un tramo de la Liga en el que se midió a rivales directos por eludir el descenso, pero con el problema de que la plantilla lleva cuatro meses sin cobrar.
El conjunto entrenado por Vicente Borge arrancó un valioso empate en la última jornada frente al Valencia Mestalla (1-1), lo que unido a la victoria ante el Terrassa (2-1) hace dos jornadas; y el punto obtenido ante el Lleida hace tres (2-2), le permiten encontrarse en una posición cómoda en la clasificación.
Para el encuentro ante el Orihuela, Borge tiene disponibles a todos sus futbolistas, si bien el centrocampista Josu Ibarra se está reincorporando poco a poco tras sufrir una lesión muscular y el técnico aún no lo ve en condiciones de reaparecer.
Borge está muy satisfecho del trabajo que están realizando sus futbolistas, pero insiste en que no deben dar la permanencia por obtenida y recuerda que cualquier bache de resultados puede llevar al equipo a la zona baja de la clasificación.
La marcha de diez futbolistas en el mercado de fichajes de invierno dejó al Alicante con una alarmante falta de efectivos que, sin embargo, está superando con solvencia. Gracias, en parte, también a la aparición de jugadores de la cantera.
Ése es el caso, por ejemplo, de Dani García, un centrocampista vasco que debutó ante el Valencia Mestalla y cuya actuación agradó tanto a Borge que todo indica que volverá a confiar el de Zumárraga para jugar de inicio frente al Orihuela.




