La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha restado hoy importancia a las protestas de algunas personas que asistían a la "mascletá" el pasado miércoles por su presencia en el balcón del ayuntamiento de Valencia.
"Tampoco fue para tanto. Hubo pitos y aplausos, como suele ocurrir en estas cosas", ha dicho Fernández de la Vega en declaraciones a la Cadena SER, en referencia a los pitos y abucheos de algunos de los asistentes que obligaron incluso a que la anfitriona, la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, pidiera con gestos silencio a quienes pitaban a la vicepresidenta.
Aunque ha insistido en que los servidores públicos saben que "a unos les gustamos más -ha dicho- y a otros les gustamos menos-", la vicepresidenta sí ha subrayado que hay formas más respetuosas de expresar las discrepancias y momentos más adecuados.




