Medio centenar personas se han concentrado hoy en Valencia en solidaridad con lo que consideran un "genocidio de los pueblos indígenas" por el enfrentamiento entre policías e indígenas en Bagua, en la selva amazónica de Perú, que protestan contra la "ley de la selva" del Gobierno peruano.
La concentración se ha realizado frente al consulado de Perú en Valencia, en la Plaza de los Pinazo, con una pancarta en valenciano en la que se leía "No al genocidi del pobles indígenes a Perú" y con la entrega a funcionarios de la oficina peruana de un manifiesto para que lo remitan al Gobierno peruano.
En nombre de un centenar de asociaciones de toda España que se han coordinado para convocar protestas en Valencia, Barcelona, Bilbao y Madrid, se ha leído un manifiesto para rechazar la "represión policial" y pedir al Gobierno peruano "el cese de la violencia, la no desaparición de los cuerpos de los indígenas muertos y una comisión independiente para verificar los hechos".
Javier Moyá, representante del Centro de Documentación y Solidaridad con América Latina y África (Cedsala), ha explicado a EFE que "no es sostenible la política represiva contra los líderes indígenas y el expolio de la selva a partir de las leyes del Gobierno peruano".
Moyá también ha afirmado que el Gobierno español "tiene que actuar e intervenir" como actor internacional para presionar en Perú por "la defensa de las comunidades amazónicas y el propio Amazonas" frente al avance las multinacionales en la explotación de recursos como el petróleo.
Con pitos y un megáfono, los participantes, convocados por asociaciones de inmigrantes y solidaridad con este colectivo y los países del sur, han gritado consignas como "La selva no se vende, se defiende" o "Alan García, eres un genocida", en alusión al jefe del Gobierno peruano.
En la declaración leída, también se ha explicado los últimos hechos ocurridos el pasado 5 de junio en Bagua, en el departamento de Amazonas, que acabaron con decenas de muertos y heridos entre indígenas y policías.
Julia Castillo, indígena boliviana que reside en España desde hace siete años, ha extendido una bandera de colores que representa la resistencia indígena de Wipalha, una lucha que, según ha explicado a EFE, "no sólo está en Perú".
"La privatización de nuestros recursos y nuestra cultura no sólo ocurre en Perú, sino que está pasando en Colombia y ya ha pasado en Bolivia. Tenemos que seguir haciendo presión internacional para defender nuestra tierra", ha manifestado.




