La mujer que se prendió fuego ayer a lo bonzo para evitar ser desalojada junto a su familia de una vivienda tutelada en Alicante "evoluciona favorablemente", si bien sigue en "estado grave" en la unidad de quemados del Hospital General de Alicante, han informado fuentes sanitarias.
La mujer, que tiene el nueve por ciento del cuerpo quemado, sufrió quemaduras graves en las manos y en el torso cuando se prendió fuego a las 10 horas de ayer junto a la sede de la Cruz Roja de Alicante como protesta ante el inminente desalojo de la vivienda que ocupaba con carácter semitutelado desde noviembre de 2008.
La mujer, su marido y sus cuatro hijos, todos chechenos, habían solicitado asilo el pasado año por razones humanitarias y la Cruz Roja les autorizó vivir temporalmente en una vivienda del Centro de Migraciones hasta que supieran si les concedía la solicitud de asilo.
La petición de esta familia había sido denegada en dos ocasiones por el Gobierno y, pese a que deberían haber dejado el domicilio antes, se les permitió seguir en tanto que tramitaban sendos recursos, el primero de los cuales ya ha sido rechazado.
Paralelamente, los dos adultos mantuvieron una "conducta inapropiada" que infringía los requisitos y el protocolo establecido para los beneficiarios de esta ayuda social, según la Cruz Roja.




