Un total de 13.375 ciclomotores, quads y cuatriciclos de la Comunitat Valenciana de más de tres años han pasado la inspección técnica de vehículos -ITV- obligatoria para este tipo de vehículos, lo que representa el 8% de los 166.624 que en total debían haber hecho esa revisión.
El plazo para pasar esta prueba se abrió el pasado 22 de septiembre y finaliza este martes, y en estos cuatro meses los usuarios han podido acudir a las instalaciones fijas de la red de concesionarios de estas inspecciones, mientras que unidades móviles han visitado 220 poblaciones.
Según han indicado fuentes de la Conselleria de Industria, hasta el pasado 15 de enero se habían sometido a esta prueba en la provincia de Valencia 7.682 vehículos, frente a los 81.162 que estaban obligados a pasarla, lo que supone el 9'4%.
La revisión, con una tarifa de 17,86 euros, consiste en una inspección mecánica, una inspección de fonometría, una inspección de velocidad máxima y otra de emisión de gases contaminantes, y una vez efectuada deberá volver a pasarse cada dos años.
En perfecto estado
El objetivo de esta iniciativa es tener un parque móvil en perfecto estado de revisión para reducir, en la medida de lo posible, los accidentes derivados de fallos de freno, neumáticos o señalización, así como respetar el medio ambiente, de forma que no se superen los niveles sonoros y de emisión de gases permitidos.
La legislación estatal que regula la inspección técnica de vehículos, aprobada en 2006, establece la obligatoriedad y frecuencia con la que deben someterse a inspección los ciclomotores, queds y cuatriciclos.
Un decreto autonómico del año 2007 desarrolló en el ámbito de la Comunitat Valenciana ese Real Decreto, y estableció la obligación en la Comunitat de pasar la primera inspección periódica de los ciclomotores y cuatriciclos ligeros del 21 de septiembre de 2008 al 21 de enero de 2009.




