Una buena comida siempre debe ir acompañada de un buen caldo. Es una de las frases más escuchadas cuando se pisa un restaurante. Pero, ¿podría usted nombrar y describir las características de un buen vino?
Si se apunta a una de las rutas del vino que la Denominación de Origen Utiel-Requena ofrece, podrá elegir el mejor vino valenciano de las cartas de los restaurantes.
Son varias las posibilidades. Primero se debe elegir el número de días aunque lo que recomienda desde la Asociación Ruta del Vino es una estancia media de cinco.
En un día
Si se opta por una estancia de un día, pueden visitar dos bodegas de la Denominación de Origen, acompañados del enólogo de las bodegas o bien lanzarse a un recorrido por el patrimonio de los municipios que viven del vino. Museos, rutas subterráneas y artesanía están en las sugerencias de la ruta.
Si la estancia es la recomendada, las posibilidades se multiplican. Los parajes que se visitan son más variados y se puede optar por alejarse en una cabaña, en una casa rural o bien en hoteles de dos o tres estrellas.
Si se dispone de más tiempo, un grupo de expertos de la Denominación de Origen confeccionan las mejores opciones de visita.
40.000 hectáreas
Además de Utiel y Requena, que son los pueblos que inmediatamente la mente asocia con el vino en la provincia de Valencia, en la comarca existen siete enclaves más, como Camporrobles, Chera, Venta del Moro, Fuenterrrobles o Sinarcas, todos bañados por el río Cabriel.
Distribuidos en estos pueblos se hallan cuatro museos en los que podrá descubrir las ánforas, botellas, jarros, copas y vasos que los íberos empezaron a usar desde el siglo VII antes de Cristo. También en la zona existen dos enotecas.
Son 23 las bodegas que se enmarcan en la ruta y los viñedos ocupan una extensión de tierra caliza-arcillosa de 40.000 hectáreas, algo que da al paisaje un aspecto muy particular.
En total, las variedades de uvas son 12, distribuidas entre las tintas y las blancas. Las tipologías de vinos son infinitas y dependen de los procesos de maceración y almacenaje.
La fusión del vino y la cultura
Una fórmula asociada entre viticultura y turismo es el enoturismo que ofrece la finca Hoya de Cadenas. Este proyecto bebe de zonas como La Rioja o Jerez donde cuentan ya con importantes estructuras consolidadas. Se ha adquirido un tren turístico de 58 plazas con el que el visitante disfrutará de un paseo por los viñedos. Tras ello, se recorren las instalaciones de la bodega de elaboración y la de cava de barricas para hacer una degustación.

