La Universidad de Sevilla aumentó su número de alumnos este pasado curso 2009/2010 tras diez años de "caídas leves". La razón: la adaptación demás carreras, en total 32, a los novedosos grados de Bolonia y, también, las dificultades que encuentran los jóvenes para encontrar un empleo con la crisis.
El gerente de la Hispalense, Juan Ignacio Ferraro, presentó ayer el Anuario Estadís-tico que recoge que el número de estudiantes matriculados creció un 2,29% más que el curso pasado. También ascendió el número de alumnos de nuevo ingreso, además de las dobles titulaciones, que hacen un total de siete.
Ferraro afirmó que "tener un título no es una garantía para tener un trabajo", ya que, aunque la tasa de desempleo en universitarios es menor que la de no titulados, la crisis afecta a todos. El paro ha provocado un aumento de solicitudes en los másteres, por lo que la Universidad de Sevilla tuvo que ampliar la oferta de plazas.
Asimismo, no sólo ascendieron el pasado curso el número de estudiantes veinteañeros, sino que los universitarios de entre 30 y 59 años incrementaron un 11,63%. Y los Erasmus sumaron un 18,04% más que años anteriores.




