"No se consideran probadas las agresiones, ni el acoso que asegura sufrir el alumno". Con esta escueta y nada argumentada negativa respondía la delegación de Educación de la Junta a la solicitud de cambio de colegio de los padres de un niño de 7 años que supuestamente había sufrido acoso.
El menor, del centro público María Zambrano, en el barrio de Pino Montano, había estado sin escolarizar más de 21 días por miedo y en espera de otro centro. Desde la Delegación provincial de Educación confirmaron a ADN que la Inspección de Educación tomó esta decisión por falta de pruebas de las agresiones.
Desprotegidos
Laly Sánchez, madre del niño, dijo a ADN que es "muy injusta" la postura de la comunidad educativa, y asegura sentirse "dolida y desprotegida" porque tanto la Junta como el centro escolar "se han lavado las manos. Nadie ha tomado medidas para que no vuelva a pasar". Lo peor para Laly fue cuando contaron a Alejandro que debía volver al mismo colegio: "No encontrábamos una explicación lógica para darle", dice.
El niño está en tratamiento psicológico, y los expertos confían en su recuperación gracias a la dedicación familiar. Pero horas antes de la vuelta al cole estaba nervioso y ansioso.
Sus padres han solicitado a la Inspección el informe por el que no encuentran síntomas de acoso. Cuando lo lean, decidirán qué hacer. Desde la asociación especializada SOS Bullying, el psicólogo Ferrán Barri recomienda dirigirse a la Junta con un abogado: "Deben demostrar que ha habido maltrato con pruebas como el informe psicológico. Si son desoídos pueden recurrir o incluso demandar a la Junta".
Los problemas para Alejandro empezaron en noviembre de 2008. "Dos niños de 6 y 8 años lo cogieron en el baño para pegarle pero escapó y cuando le pillaron en el recreo le dejaron un zapato marcado en la pierna", cuenta la madre. Lo denunciaron al centro pero volvieron a agredirle y recurrieron a la consejería. Les dijeron que buscarían otro colegio, por eso la carta de Educación desestimando la solicitud ha sido un jarro de agua fría.
CÓMO ACTUAR EN CASO DE 'BULLYING'
Si cree que su hijo sufre acoso escolar debe, en primer lugar, dirigirse al centro para que puedan estudiar el caso y tomar las medidas necesarias para que cese. Si no fuera suficiente el dispositivo del centro, según explicó Sos Bullying, se puede contar con ayuda externa: un equipo pedagógico para trabajar con los niños implicados. En caso de que el centro niegue el problema o éste no se solucione, la familia puede acudir a la Inspección Educativa y presentar pruebas para demostrar el acoso. Como último recurso se puede optar por la vía judicial.




