“La lengua y la cultura polacas se han mantenido gracias a la cohesión familiar y social del país”. Así, al menos, lo expuso Enrique Banús, director del Centro de Estudios Europeos de la Universidad de Navarra, con motivo de su participación en la Semana de Pamplona, celebrada en Torun (Polonia) para dar a conocer a la capital foral.
Este profesor destacó que, a pesar de que Polonia sufrió, al menos, tres invasiones desde el siglo XVIII y llegó a desaparecer del mapa político, “no perdió su identidad”. En este sentido, calificó al estado del Este de Europa como “un ejemplo esclarecedor de que cuando la sociedad no se implica con la cultura, ésta se encuentra amenazada desde dentro”.
Respecto alas semejanzas de España y Polonia respecto a la UE, indicó que en el momento de la adhesión “se comparó mucho al país polaco con el nuestro por las dimensiones, reivindicaciones y posición ante algunos puntos del Tratado de Niza”.




