La Plataforma de Vecinos y Comerciantes de Platja de Palma y Llucmajor se concentrará el 14 de septiembre ante el Consolat de la Mar para mostrar su rechazo a la expropiación y derribo de unas 300 viviendas y un centenar de locales previstos en la reconversión de la zona.
El portavoz de la plataforma, Enrique Salvà, registró ayer por la mañana un escrito en el Consell de Mallorca para denunciar que el proyecto "se salta a la torera" el Plan Territorial de Mallorca. La plataforma vecinal solicita a la Comisión de Urbanismo que se oponga a la demolición de viviendas y locales, rechace la construcción de un centro comercial en Ses Fontanelles y un bulevar en el Torrent des Jueus. La asociación se reunirá con el presidente del Govern, Francesc Antich, el 8 de septiembre para exigir la "rehabilitación" de la zona.
Salvà acusó al Consorci de Platja de Palma de "despreciar totalmente" la participación ciudadana al elaborar el Plan Director para la reconversión de Platja de Palma, dado que los vecinos y comerciantes "no tenían ni idea" de lo que se pretendía hacer en la zona. Salvà pidió a los ciudadanos que presenten alegaciones al Plan Director de "manera masiva" durante la exposición pública.
Con sentido
Por su parte, la consellera insular de Territori, Maria Lluïsa Dubon, pidió que "las alegaciones que presenten los ciudadanos estén fundamentadas, que no sea sólo por interés particular sino por el de la ciudadanía". Dubon añadió que "pensamos que es un-buen proyecto pero hay que matizar algunas cuestiones para satisfacer a la mayoría. Es posible llegar al consenso y es urgente recuperarlo".
EL APUNTE
Reunión para reforzar el consenso
Las airadas protestas de los afectados desde que se ha presentado el proyecto de la reforma ha motivado una reunión urgente para el próximo miércoles entre el presidente Francesc Antich y los responsables de las fuerzas políticas que firmaron el acuerdo de la reforma, es decir, PP, bloc, UM, Eivissa pel Canvi (ExC) y la Agrupación Independiente Popular de Formentera (AIPF). La intención es reforzar la gestión y el objetivo de Antich es "devolver la tranquilidad necesaria a una reforma compleja pero necesaria que tiene que ser fruto del consenso", según fuentes del Govern balear.




