La crisis se está cebando con los constructores de Balears, que en 2009 facturaron 1.706 millones de euros, un 29,8 por ciento menos respecto a 2008, que ya soportaba la caída de otro 38 por ciento más.
La Asociación de Constructores de Balears presentó su balance del año e hicieron una quiniela para éste: "2010 hará bueno a 2009. Hemos tocado fondo y ahora estamos excavando, ya que los datos del primer semestre de 2010 serán peores que los del primer semestre de 2009. Será un año muy duro mientras no se reactive la demanda", lamentó el director general de la patronal, Manuel Gómez.
Sangría laboral
En los dos últimos años el sector padece "la pérdida de casi 15.000 empleos y 1.000 empresas menos. Tenemos la confianza por los suelos", dijo el presidente de los constructores, Sebastián Pastor. Por si fuera poco, el resto de sectores que giran en torno al ladrillo también han sufrido la sangría del empleo con 36.000 parados más. El Plan E tampoco les parece la solución, ya que si bien 2009 contó con 180 millones para el Archipiélago, en este ejercicio son 80 millones que tendrán poca incidencia en la construcción.
Sin embargo, no todo es malo en esta crisis: la siniestralidad laboral cayó un 25,9 por ciento en el sector, con 3.698 accidentes, aunque ayer se produjeron dos accidentes en la Isla.




